Lunes sin carne: Alimentación macrobiótica (segunda entrega)
Este Lunes sin Carne, el Yin y Yan y una receta con cebada. Foto: Mailsparky.
Esta es la segunda parte de un informe especial sobre alimentación macrobiótica de Ariana Perez Artaso. Lee la primera aquí.
En la anterior entrega de Lunes sin Carne señalábamos que la alimentación macrobiótica es aquella que unifica un modo de alimentación junto a un estilo de vida que va en busca del equilibrio entre la mente y el cuerpo, entre el hombre y la naturaleza.
Yin y Yang
El Principio Unificador de esta búsqueda se resume en la Teoría del yin y del yang. En ella se establece que toda fuerza antagonista, opuesta, es también complementaria. Según Craig Sams, en su libro “Macrobiótica. Una forma de alimentarse”, el ejemplo más claro de esta teoría son el hombre y la mujer; ambos sexos opuestos dependen mutuamente para lograr una existencia armónica, unificándose y adquiriendo determinados aspectos el uno del otro. “El Yin y el yang –afirma Craig- ayuda a entender el funcionamiento de esta interrelación de todas las cosas, para por medio de ese entendimiento obtener armonía” Entonces, siguiendo lo hasta ahora mencionado, se sigue que todas las cosas pueden clasificarse como predominantemente yin o yang. Pero debemos advertir que todas las cosas también son relativas, es decir que nada es completamente yin o yang; hay yin y yang en todo. Dice Craig que “Nuestros científicos aplican los conceptos de ácido y alcalino a nuestros alimentos. El yin equivale al ácido y el yang al alcalino”.Cualidades yin y yang
Las cualidades del yang son la luz, el calor, lo seco, la dureza, la masculinidad, lo activo y creativo, el sodio, lo animal, los colores rojo, naranja, amarillo. También lo salado y lo amargo. Lo yang crece en invierno, es contractivo y apunta a lo pequeño y pesado. Por su lado, las cualidades del yin son la oscuridad, el frío, lo acuoso y húmedo, la suavidad, la femineidad, lo pasivo y receptivo, el potasio, lo vegetal, los colores morado, azul y verde, lo dulce y lo agrio. Lo yin crece en verano; es lo expansivo, grande y ligero. A la hora de elegir los alimentos, se debe tener en cuenta estos factores en la elección, atendiendo a que: -El yang atrae al yin y el este repele al yin; lo semejante repele, lo opuesto atrae. -El exceso de yang produce yin. La gran fuerza natural es equilibrio; toda persona que busque el exceso de una cosa, experimentará un exceso de la opuesta. Si se muestra en la superficie mucho yang, es muy probable que lo que se esté ocultando es un gran yin. -Cuanto mayor sea el frente, mayor será la parte posterior. La moderación y el equilibrio son dos preceptos básicos para los macrobióticos que nos recuerdan que después de la fiesta y la euforia en demasía, siempre viene el malestar y, en algunos casos, la tristeza. Pero los macrobióticos también señalan que ellos son “los que no saben nada”, dando a entender que la aplicación del yin y el yang es puramente intuitiva, diferente en cada persona. Los dogmatismos están del lado de los excesos, por lo que estas guías deben ser sólo una guía para cada uno, después de todo, como bien señala Craig “…la dieta y la filosofía tienen un aspecto narcisista”. Conocerse, no excederse ni fanatizarse parecerían ser entonces, las claves para poder desarrollar una armónica alimentación macrobiótica.Receta
Guiso de Cebada Ingredientes -Una taza de cebada. -De ocho a 10 tazas de agua. -Una zanahoria. -Una cebolla. -Algunas hojas de berza (o de cualquier col) a gusto. Instrucciones -Mezclar la cebada con el agua y llevar al fuego hasta el punto de ebullición. Mantener a fuego lento hasta que quede suave. -Dorar en una sartén –con la menor cantidad de aceite posible- la cebolla, la berza y la zanahoria cortadas en trozos pequeños. -Unir la cebada con los vegetales. Dejar a fuego durante 20 minutos. -El resultado será un guiso cremoso y, esperemos, apetitoso. Pochoclos -Al comer pochochos, se está consumiendo granos enteros, por lo que se debe tenerlos en cuenta e ingerirlos siempre que se lo desee. -Recordemos que la dieta macrobiótica propone comer la menor cantidad posible de sal y azúcar –y si se las puede evitar, mucho mejor-, por lo que se recomienda comerlos sin ninguno de estos componentes. Seguramente, esto sea una cuestión de voluntad y costumbre. Intentar no cuesta nada y, tal vez, logremos obtener buenos resultados.Te recordamos que Lunes sin carne es una iniciativa global que promueve la idea de dejar de comer carne animal una vez a la semana para reducir tus emisiones de carbono. Esto se basa en la idea de que la industria de la carne es una gran fuente de gases de efecto invernadero. Si querés ir más lejos, podés probar con dejar la carne de lunes a viernes, y con ello reducir tus emisiones en una tonelada. Para ver más recetas vegetarianas e información sobre alimentos, mirá las anteriores ediciones de Lunes sin Carne.



