Foto: Craig Jewell.
Los restaurantes, confiterías y hoteles suelen utilizar grandes cantidades de aceite que arrojan a la basura. Mientras que esto representa una seria contaminación y un importante daño para el medio ambiente, la posibilidad de reciclarlos permite que sean utilizados como combustible para motores diesel.
Con el objetivo de incentivar y llevar a cabo esta práctica, la legislatura porteña aprobó hace unos días una ley que contempla la prohibición para estos comercios de volcar aceites vegetales usados (AVU) en cloacas o cañerías. Además, la norma establece la creación de un registro de operadores y transportistas de este líquido para su traslado y posterior tratamiento, según informa
La Nación.
La norma, que abarca la actividad de hoteles, cárceles, industrias, restaurantes, confiterías y otros comercios encargados de la producción de alimentos de Capital Federal, prohíbe volcar los AVU ya sean solos, mezclados o solidificados. De esta manera, en lugar de echarlo en cloacas, cañerías, cursos de agua o la vía pública, el registro de generadores, transportistas y operadores será el encargado de recolectar diariamente el aceite para trasladarlo al lugar donde se realizará su reciclado.
De acuerdo a La Nación, un estudio realizado por la Fundación Biocoms el año pasado informó que el sector gastronómico desecha alrededor 18.000 toneladas de aceite por año. Además, del análisis se desprende que unos 3500 restaurantes utilizan por mes cerca de 440 Kg. de aceite cada uno y 80 hoteles unos 160 Kg.
La nueva normativa forma parte de una iniciativa que busca promover el reciclado del producto para ayudar al cuidado del medio ambiente. Otra medida similar es la llevada a cabo por el Plan Bio, que fue lanzado el año pasado en la provincia de Buenos Aires y ya permitió recolectar 35.000 litros de aceite comestible usado para la elaboración de biodiesel.
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La Nación
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