Cine verde de ayer y hoy: La princesa Mononoke

Imagen del film La Princesa Mononoke Durante mucho tiempo los aficionados a la animación japonesa se vieron relegados a un segundo plano. Por eso fue sorprendente que los amantes del cine se rindieran ante las películas de Hayao Miyazaki. El director japonés recibió el Oso de Oro en Berlín en 2002 por El viaje de Chihiro, ante el asombro general: era la primera vez que una película de “dibujos animados” ganaba el premio. Pero, ¿cómo resistirse? Las películas de Miyazaki son hermosas, algo tristes y críticas con como el ser humano trata la naturaleza que le rodea. El director crea mundos extraños llenos de personajes pintorescos y poéticos, en los que las historias tienen finales felices, a su manera, y en los que la preocupación ante el deterioro y la pérdida de los espacios naturales son siempre una constante. La primera de las películas que llegó a las pantallas grandes y que gozó de cierto éxito fue La princesa Mononoke. Se trata de un film en el que los dioses ayudan a preservar la naturaleza de los hombres. Como se ve, Miyazaki, no confía demasiado en que seamos capaces de hacerlo solos. La protagonista, una princesa guerrera, lucha contra los hombres que están destruyendo los bosques y la vida natural. A su lado, una manada de lobos a los que dirige, con los que se comunica, y que constituyen un verdadero ejército de esta mujer solitaria y apasionada. Mononoke es una guerrera y lucha por su mundo, y por ende, por el mundo de todos. Es un personaje femenino lleno de fuerza, energía, de vida. Más de una actriz hubiera querido vestirse las pieles de la princesa. Y los lobos. Símbolo de la fuerza, aquí buenos y malos, pero siempre representantes del mundo que se va. Imagen del film La Princesa Mononoke
El planteamiento de Miyazaki está muy en consonancia al país en el que vive. El avance de la tecnología y el mundo “moderno” está acabando con la naturaleza, los animales y las plantas. Y no hay vuelta atrás. Por eso hay que luchar. En el sentido literal de la palabra. El mundo de los hombres está destruyendo el mundo de los animales y de las plantas. Esa dicotomía entre tecnología y tradición es muy oriental. También por eso a veces nos resulta ajena. Hay demasiados dioses en la pantalla: pero no importa, porque la cara pintada de Mononoke nos embruja. La cinta tiene de todo: batallas y amor de todo tipo al más puro estilo de las películas de aventuras. Eso sí, al estilo Miyazaki, que en El viaje de Chihiro convierte a los padres de la protagonista en cerdos porque no saben controlar su gula. Una película de dibujos que nada tiene de infantil y que nos acerca al mejor cine ha salido de Japón.
Un dato más: Miyazaki guarda en su filmografía una escena que resume muchas cosas de las que están pasando. Chihiro, protagonista de El viaje de Chihiro, cautiva en unos baños, tiene que lavar a un Dios ponzoñoso. De él sacan papeles, una bicicleta, lodo, basura. Cuando terminan es un anciano, el viejo dios del agua. Poesía y crítica en un solo fotograma.
Más información: Wikipedia IMDB

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Un comentario para Cine verde de ayer y hoy: La princesa Mononoke

  1. Pablo 20.09.2009 18:09

    guauu, muy interesante esta explicación… yo ya vi Chihiro como 6 veces y una vez Totoro… quiero ver ésta y Ponyo… gracias,

    sds,

    Pablo

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