Ecuador: nuevas tecnologías aplicadas a la conservación de una reserva natural

Reserva Santa Lucía Foto: Lana.japan La Reserva de Santa Lucía, ubicada al noroeste de Ecuador, es una de las zonas de mayor biodiversidad del planeta. Con un largo de 700 hectáreas de bosque nublado y una elevación de entre 1400 y 2600 metros, está sufriendo un fenómeno extraordinario: las nubes se forman a una altura cada vez mayor, lo que exige al ecosistema "moverse" rápidamente a fin de adaptarse a los cambios. Esta situación, producto del cambio climático, ha incentivado a los investigadores a llevar adelante un proyecto que busca monitorear el impacto del calentamiento global en la zona y a la vez permite a los habitantes obtener fondos para vivir de la ciencia y el ecoturismo. La medida adoptada es para salvar a un ecosistema único en el planeta: en la Reserva de Santa Lucía existen más de 40 especies de mamíferos, 300 especies de aves y una variadísima vegetación. Debido al impacto del calentamiento global, esta megadiversidad se encuentra amenazada, existiendo muchos animales y plantas en peligro de extinción. El problema es que en este bosque nublado las especies necesitan de la humedad del aire para vivir. Con el cambio climático, las nubes se están desplazando hacia arriba y la vegetación debe adaptarse y seguir este movimiento. Lo preocupante es que los cambios están ocurriendo a una gran velocidad y los ecosistemas no pueden acompañar tan rápido desplazamiento. La iniciativa, que fue impulsada por la Universidad de Sussex en Inglaterra bajo el nombre de “Cambio climático canopea y vida silvestre”, requiere de una importante tecnología para llevarse a cabo. En este sentido, la utilización de helicópteros a control remoto y cámaras con sensores, son algunos de los elementos necesarios poder cumplir con este novedoso proyecto en Ecuador. Según se explica desde BBC Mundo, lo que se hace es monitorear a mamíferos, aves reptiles y anfibios para luego subir las imágenes a un sitio web al que cualquier persona puede tener acceso. Los datos recogidos permitirán identificar y trabajar en las zonas que más riesgo presentan. Asimismo, conservar el bosque depende en gran medida de que la comunidad que vive en él pueda subsistir de forma sustentable. De esta manera, en el proyecto también es importante el aporte de la organización Earthwatch. La misma recibe voluntarios que permanecen once días en la reserva y hacen trabajo de campo junto a los científicos. Alrededor del 80% de lo que pagan los ecoturistas es destinado a la comunidad. Más información: Santa Lucía BBC Mundo

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