Calidad de vida en práctica: Conciencia del entorno II

Imagen: ante-et-post.
Hace algunas semanas publicamos en esta columna un artículo sobre la capacidad de la conciencia de desarrollar un área específica del propio cuerpo, desde un músculo hasta la materia gris. La conclusión fue que el ser humano posee inteligencia de sobra, pero a pesar de esa capacidad (o tal vez debido a ella) no consigue convivir en el ecosistema con las demás especies, adaptándose pacíficamente, como sucede en muchos ámbitos en que el hombre no asentó ciudades.
El interrogante que surge es cómo estar en el mundo sin agotarlo… pero si uno se detiene un instante a pensar en eso, se hace evidente que la respuesta está contenida en la pregunta: vivir conciente de que los recursos se acaban, de que el planeta puede extenuarse.
Así como en las relaciones humanas, cuando la compañía mutua se transforma en algo que hay que soportar pero que puede mantenerse en ese punto muerto por un tiempo increíblemente largo, nuestro vínculo con el medio ambiente puede seguir deteriorándose de manera gradual por mucho tiempo, aunque no sin consecuencias irreversibles que comprometerán la posibilidad de disfrutar de nuestro paso por la Tierra.
Es preciso seguir una orientación, trazar un plan de acción para reeducarse en función de cuidar el entorno. A continuación, algunas propuestas que integran el Método DeRose, un entramado de conceptos y técnicas oriundas de tradiciones culturales muy antiguas:
· Reducir o evitar el consumo de carnes (todo tipo de carne, ya sea vacuna, de pescado, etc.). La atmósfera, los animales, hasta la economía lo agradecerán. (Sugiero mirar el video A carne é fraca, producido por el Instituto Nina Rosa, en el cual se explican las consecuencias biológicas, sociales, económicas y ambientales del consumo de carne).
· Ampliar la conciencia. Aunque a simple vista parezca un fin egoísta, repercute directamente en nuestra relación con los demás seres y ambientes. Como lo explica DeRose en su conversación con el periodista António Mateus: “en el momento en que la conciencia se expande, [el ser humano] se da cuenta de que no existe esa cuestión de “yo y los otros”, que somos todos una sola cosa, estamos todos interconectados, no solo dentro de la especie humana sino entre todas las especies y con el propio planeta, con el propio cosmos. Y ese estado de conciencia expandida es alcanzable”.
Estos son nuestros principales postulados. En el próximo artículo publicaremos una recopilación de acciones efectivas, desde las más simples y viables para todos hasta las más ambiciosas y que requieren organización, a fin de evitar el daño del medio ambiente e incluso, cambiar de polaridad y comenzar a reconstruirlo.
Escrita por la instructora de MétodoDeRose Yael Barcesat, esta fue una nueva edición de la columna semanal Calidad de vida en práctica. Saben que, como siempre, los animamos dejar comentarios y sugerencias en la sección de abajo.
Más sobre el método DeRose:
MetodoDeRose.com.ar
Ediciones previas de Calidad de vida en práctica:
La sublimación
¿Cuál es la fórmula para ser disciplinado?
Iniciativa y acabativa



!!!Qué lindo regalo de navidad!!!
Creo que es un muy buen momento (hablo de la navidad) para volver a nacer, expandiendo nuestra conciencia y comprendiendo de una vez que somos los responsables de lo que nos sucede y que podemos cambiarlo. Para ser cada día mejores y para vivir en armonía con el cosmos.
Gracias Yael por difundir las herramientas para hacerlo…
Me encantó!! Gracias, muchas gracias y feliz fin de año, pero muuuucho mejor inicio del que viene.
Muy bueno el artículo y la imagen elegida. Felices fiestas!
Besos
Gab
A ampliar la conciencia entonces!!!
Voy a ver el video, gracias Yael.
Que pases unas felices fiestas y gracias por todo el trabajo que estas haciendo con esta columna, realmente es muy interesante.
Saludos,
Guido
Excelente como siempre. Gracias por darnos ánimo para seguir mejorando y aumentando nuestra conciencia.
Laurys.
Muy interesante el concepto de cambiar la polaridad aplicado a este asunto que es tan importante.
Hay una corriente que se llama “especismo” y que consiste en tomar consciencia de que todas las especies son importantes, no hay una superior a otra. De la misma forma que años atrás nuestros antepasados creían que podían disponer de la vida de otro ser humano (leáse racismo), nuestra civilización actual cree que puede disponer e incluso asesinar seres de otras especies. Va a llegar un día (espero) en que todos tomemos consciencia de que no tenemos el derecho sobre la vida de los animales.
Gracias por este espacio. Un beso,
Anahí
Las sociedades antiguas eran más conscientes, que las sociedades actuales, de la importancia de preservar los recursos energéticos del planeta. No tanto por razones de escasez, como sucede hoy, sino por la dificultad para conseguirlos, transportarlos, almacenarlos, utilizarlos. Hasta lo más simple, como cocinar los alimentos, requería mucho tiempo y esfuerzo.
Sin duda, tendremos que recorrer un camino de reeducación de nuestros hábitos y expansión de nuestra conciencia para volver a relacionarnos más amigablemente con nuestro entorno.
Besos,
Camilo
Muy interesante el comentario de Anahi!
Yael, podrías escribir más sobre el “especismo”?