Estudio: La caza de ballenas produce gran cantidad de emisiones de CO2


Foto:Treehugger

Recientes estudios informan que la cacería comercial de ballenas realizada durante un siglo, además de poner en peligro a poblaciones enteras de estos animales, constituye un hecho totalmente negativo para el medio ambiente: su matanza puede haber liberado más de 100 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera.

Investigadores estadounidenses definieron a las ballenas como “bosques de los océanos”, ya que debido a su tamaño tienen una gran capacidad de almacenar CO2, el cual es liberado a la atmósfera cuando las matan. En este sentido, de acuerdo a los científicos, 100 años de caza produjeron emisiones equivalentes a la quema de 130 mil kilómetros cuadrados de bosque templado.

Debido a su capacidad de almacenamiento de CO2, las ballenas juegan un rol importante, dentro del ecosistema marino, para que no sean emitidos estos gases de efecto invernadero.

En relación a esto, el científico Andrew Pershing, de la Universidad de Maine, citado por BBC Mundo, explicó que “este sistema marino es único, porque cuando las ballenas mueren naturalmente, sus cuerpos se hunden. Así, se llevan el dióxido de carbono directamente al fondo del mar (…) Si mueren en un lugar profundo, el CO2 quedará almacenado probablemente por cientos de años”.

Según los estudios el problema radica en que cuando se mata al animal ese dióxido de carbono deja de ser almacenado para emitirse en el aire y así contaminar. Por eso, los científicos proponen difundir esta información y convencer de que dejar crecer a los grupos grandes de ballenas puede ser muy beneficioso para la captura de gases de efecto invernadero (al igual que hoy en día se cuidan muchos bosques, por tener esta capacidad).

Recordemos que actualmente las grandes matanzas se producen principalmente por países como Japón, Noruega e Islandia, dónde existen vacíos legales o no se respetan las resoluciones de la Comisión Ballenera Internacional (CBI). Además de la amenaza y evidente reducción de la especie producida por esta actividad, las ballenas también se encuentran en peligro por el cambio climático, la contaminación, la destrucción del hábitat y la pesca descontrolada.

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