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Cascadia Research Collective
La noticia parece tener un corte fantástico pero es 100% real y no es la primera vez que ocurre. En las costas de Seattle fue hallada muerta una ballena joven con una suma de todo aquello que estamos arrojando a los océanos de la forma más inconsciente: bolsas de plástico, pedazos de plástico, toallas pequeñas, guantes médicos y hasta un par de pantalones y una pelota de golf.
Si bien la basura en su estómago era de un 2% del contenido total, los científicos tendrán que determinar la causa de su muerte para saber si nuestros desechos tuvieron algo que ver en el fallecimiento del animal o bien, por ejemplo, que el hecho de que la ballena se haya dirigido a aguas industriales para alimentarse fue lo que la terminó envenenando.
Casos parecidos documentó el fotógrafo
Chris Jordan cuando exploró las entrañas de aves marinas y encontró todo tipo de basura humana allí alojada con consecuencias esta vez sí fatales.
Los océanos se han convertido en inmensos basureros en donde lejos de importarnos la biodiversidad nos interesa extender nuestros kilómetros y kilómetros de espacios liberados a la actividad humana más sucia y más contaminante. Y si no, recordemos
este video sobre los plásticos y los océanos y las grandes manchas de basura que pueden verse hoy.
Si no asumimos que los océanos contienen las bases para que la vida en la Tierra siga existiendo, poca esperanza quedará para los que vengan después de nosotros.
¿
Qué opinás? ¿Cómo podemos estimular la conservación de nuestros océanos y especies marinas?
via
Digg Environment y
Treehugger
que triste…
me pone pesimista…