Foto: Justyna Furmanczyk, Stock.xchng.
El agua es un bien natural vital para la subsistencia del ser humano y del planeta. Sin embargo, las sociedades han dado por sentada su disponibilidad y el uso indiscriminado, la irresponsabilidad de empresas que contaminan cursos de agua y una población en aumento están poniendo cada vez más presión en el abastecimiento de este recurso.
Si bien las industrias tienen el deber de replantear la administración que hacen del agua y los gobiernos tienen un desafío en establecer reglas sobre su extracción y utilización, la sociedad también puede hacer su parte implementando un uso racional y exigiendo que se respeten los cursos de agua.
Como siempre, desde algún punto hay que empezar. TuVerde te propone hacerlo desde casa.
Aproximadamente el 70% del planeta está cubierto de agua, pero tan sólo el 3% es dulce. De ese bajo porcentaje, dos tercios está ubicada en glaciares y capas polares, y sólo un tercio se encuentra en la superficie en estado líquido.
Consejos para ahorrar agua
1. Mantené las canillas cerradas.
A veces las mejores soluciones son las más simples y suman: en lugar de dejar el agua corriendo cuando realizás ciertas actividades, juntá cierta cantidad en un recipiente y utilizala desde allí. Por ejemplo, cerrá la canilla mientras te cepillás los dientes y enjuagate la boca con un vaso de agua, lavá las verduras y las frutas en un bowl, utilizá un balde en lugar de la manguera para limpiar el piso o el auto, y si lavás ropa a mano, hacelo llenando la pileta. Para darte una idea, una manguera abierta desperdicia 1140 litros de agua por hora (
Aysa).
2. Borrá usos innecesarios.
Muchas veces se gastan grandes cantidades de agua para actividades innecesarias. Por ejemplo, para descongelar algo que estaba en el freezer o para lavar dos prendas en el lavarropa. Solo es necesario un poco de previsión para planificar para evitar estos usos: sacar la comida del freezer unas horas antes, lavar ropa sólo cuando el lavarropa y el lavaplatos están cargados al máximo.
3. Arreglá averías y goteras.
A veces todo el esfuerzo puesto en ahorrar por un lado se va por otro: canillas averiadas que desperdician agua que ni siquiera se utiliza, mochilas de baños con el flotante roto y tanques de reservas que desbordan. Hay una solución simple: arreglarlos. Un flotante roto, por ejemplo, puede derrochar 1200 litros de agua por día (
Aysa).
4. Equipate para ahorrar.
La tecnología y avances en productos muchas veces ayudan. Por ejemplo, un estudio de la Universidad de Bonn de Alemania (
TreeHugger) comprobó que lavar a mano gasta más agua y energía de la que utiliza un lavaplatos lleno. A su vez, hoy existen numerosos dispositivos difusores de agua que al ser colocados en duchas y canillas reducen drásticamente el uso. Adicionalmente, muchos lavarropas tienen programas de ahorro de energía y agua que podés aprovechar. Informate sobre las funciones de tus artefactos y aprovechalas, o actualizate.
5. Reuso, también para el agua.
Este concepto tan extendido como una de las bases de la vida verde aplica también al agua. Cuando utilices grandes cantidades o acumules este líquido en algún recipiente, tratá de darle otro uso. Por ejemplo, podés juntar el agua fría que sale antes de la caliente en la ducha, la de la lluvia, la que sale del aire acondicionado, la que usaste para hervir un huevo o la que usás para remojar las verduras, para regar las plantas o para baldear el patio.
6. No contamines.
Es cierto que lo que una persona deseche en una rejilla nunca va a ser semejante a lo que desecha una fábrica de autos, pero usar los drenajes como tacho de basura de líquidos tóxicos no es un hecho menor. Evitá desechar materiales líquidos peligrosos por los drenajes y reducí la cantidad de detergentes y químicos que utilizás para lavar.
Hay 1100 millones de personas (18% de la población mundial) que no tienen acceso a agua potable para beber (Unicef, 2005 - Water for life & Water For Life decade).
Aviso publicitario de la agencia Contrapunto para WWF Adena que intenta promover conciencia sobre contaminación de agua.
Productos para el ahorro de agua
Difusores de agua. Instalar un dispositivo para disminuir el flujo de agua de canillas y duchas es una de las acciones más simples para ahorrar agua. Los difusores (también llamados atomizadores y economizadores de agua) se consiguen en ferreterías y tiendas especializadas (algunos ejemplos se pueden ver en el sitio de la empresa española
Cuentagotas). Un ejemplo local es el de la empresa argentina
Aquaflex.
Ecoflush. Esta mochila de inodoro creada por la empresa brasileña
Roca tiene un sistema especial con tres niveles de descargas para ahorrar agua.
Sanitarios experimentales. El
Centro Experimental de la Vivienda Económica, de la provincia de Córdoba (Argentina), ha desarrollado dos módulos de sanitarios que reutilizan el agua de lavabos y duchas para las descargas de inodoros.
En muchas partes del mundo, entre 30% y 40% del agua dulce disponible se pierde gracias a escapes de líquidos y extracciones ilegales (Unesco, 2006).
Fuentes y links:
Naciones Unidas, programa Water for Life
Greener Choices
Gobierno de México (PDF)
Planet Green: Cómo ser más verde - Agua
Agua y Saneamientos Argentinos - Aysa
TreeHugger 50 Formas de ahorrar agua