Análisis: Alimentos y sustentabilidad, ¿cómo será la comida del futuro?

por Victoria Bembibre, 01.10.2010 Análisis

Foto davepatten Los más vanguardistas de la ecología ya están hablando de los alimentos del futuro. Claro, porque hablar en clave "verde" no significa exclusivamente ocuparse de temas medioambientales, cambio climático, conversación de especies y contaminación, también y en especial es una conversación que atañe a nuestro estilo de vida y cómo en los años por venir transformaremos nuestras costumbres para volverlas más sustentables, empezando por aquello que nos nutre, nos da energía y nos mantiene vivos: el alimento. Es un hecho: la forma en que nutrimos nuestro cuerpo nos está enfermando y enferma al mundo. La mayoría de los alimentos que se consumen masivamente son producidos de formas poco sostenibles, dañan a los ecosistemas y arrasan cruelmente con las especies vegetales y animales del mundo. Además, aún tenemos poca información sobre aquello que le hace bien a nuestro organismo y aquello que no, y yendo todavía más lejos al pensar en el aumento de las poblaciones mundiales y cuál será la comida del futuro, se pone de manifiesto que los alimentos y la ecología tienen mucho en común. Un nuevo documental en la tradición de Food, Inc. y Supersize Me - dos filmes que avivaron las controversias en torno de la industria alimenticia mundial - ahora vincula de manera preocupante ciertos alimentos con enfermedades crónicas como el cáncer. Chow Down, dirigida por Julia Grayer y Gage Johnston, explora cómo el lobby y la corrupción de esta industria han tenido un impacto directo en la vida de Charles, un trabajador de clase media cuya familia sufre enfermedades coronarias. Y si algunos declaran que ser vegetarianos nos ayudaría a vivir más, al menos está claro que las corporaciones de la carne pelean para volvernos más enfermos. Una segunda corriente de análisis respecto de la sustentabilidad de lo que comemos es cómo asegurar el alimento para las generaciones que vendrán. Nuestro sistema alimentario es increíblemente vulnerable y problemáticas tan extendidas, investigadas y puestas en el ojo de la opinión pública como el calentamiento global no sólo tendrán un impacto en las variaciones climáticas a lo ancho del planeta, sino también en la capacidad de tener (o no) algo que comer. Hace un par de años científicos comenzaron a alertar sobre una posible crisis alimentaria. Anticiparon que dicha crisis nos golpearía incluso antes que el cambio climático y que en la próxima década los precios de los alimentos subirían en un 45%. Y es que el sistema alimentario en el mundo es vulnerable a perturbaciones como los precios del combustible, las huelgas, los desastres naturales, las guerras. Otro proyecto documental llamado Voices of Transition tiene el propósito de mapear los esfuerzos y movimientos mundiales para construir un sistema de alimentación más sustentable a largo plazo. Por ejemplo, las iniciativas de permacultura que intentan renovar los métodos de agricultura volviéndolos más durables, sanos y con producciones más deliciosas. La urgencia de esta problemática global no tiene que ver simplemente con una tendencia o una moda por desarrollar alimentos más ricos o por impulsar el crecimiento de los mercados y tiendas orgánicas, hoy mismo asuntos de seguridad alimentaria surgen a diario cuando olas de calor, incendios, inundaciones y otros desastres vinculados al calentamiento global afectan lo que millones de personas comen (o no). La seguridad de los alimentos se define como el escenario en donde "todas las personas tienen a cada momento comida suficiente, segura y nutritiva para llevar un estilo de vida saludable y activo". El acceso a los alimentos no debe estar asegurado sólo física sino económicamente: debe haber suficiente alimento, deben existir los recursos para conseguirlo, y debe existir el conocimiento necesario para usar el alimento de manera nutritiva, además de acceso a agua e instalaciones sanitarias. Si bien entre los países en rojo respecto de seguridad alimentaria pueden contarse previsiblemente naciones africanas y otras como Afganistán, también en países ricos y desarrollados existen otros asuntos que requieren atención como el alto consumo energético, las necesidades de transporte y recursos para hacer llegar los alimentos de una parte a otra del mundo. Entre los temas que surgen con más apremio en la actualidad se encuentran la fragilidad de la agricultura frente a los fenómenos de cambio climático, la dependencia de los alimentos de los recursos limitados de agua, y también de las industrias alimentarias de los combustibles fósiles. Entonces, ¿cómo superaremos en el futuro las limitaciones de un sistema tan vulnerable? Algunos ya lo están pensando. Si en el 2050 se espera que más de 9 billones de personas habiten la Tierra, científicos consideran la necesidad de producir carne artificial. Estos nuevos alimentos desarrollados en tubos de ensayo igual estarían lejos de suplir las carencias de millones de personas hambrientas. Otros indican que nuevas tecnologías permitirán aprovechar mejor los campos disponibles para la agricultura y reducir el uso de agua en las industrias. De todas formas puntos calientes del planeta en cuanto a demandas alimentarias insatisfechas serían África, India, China y partes de Europa y Estados Unidos. Los nuevos "diseñadores de alimentos" no son sólo aquellos que respaldan la cocina molecular para paladares gourmet, también son los que a partir de células y tubos de ensayo buscan desarrollar productos comestibles que puedan nutrir a miles. Antes los diseñadores eran buscados sólo para darle forma al envase que volviera a los alimentos más deseables y tentadores; en la próxima década serán los responsables de la mano de los científicos de diseñar y crear los inéditos platos de comida que nuestros hijos y nietos sirvan en la mesa. ¿Qué pensás de la comida del futuro? ¿Estarías dispuesto a comer alimentos desarrollados en laboratorios? ¿Qué hace falta para superar la crisis alimentaria en ciernes? ¿Cómo volvernos más sustentables de a un bocado por vez?

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Un comentario para Análisis: Alimentos y sustentabilidad, ¿cómo será la comida del futuro?

  1. Julio Cesar Ramirez 06.10.2010 14:10

    El ensayo de prácticas autosustentables puede abrirnos una ventana en la búsqueda de soluciones futuras.
    Las prácticas de pequeña agricultura y producciones domésticas organizadas en torno al hogar, nos pueden poner en sintonía con los desafíos del mañana, principalmente inculcando en nuestro hijos las potencialidades de esta actividad y el rebrotar de la cultura del trabajo.
    Una huerta familiar orgánica de pequeñas dimensiones, un gallinero con no más de diez aves y una distribución de los árboles frutales primordiales para el consumo como fruta fresca y la elaboración de conservas con los excedentes, nos van a dar los necesario para la sutosuficiencia alimentaria y todavía nos pueden dar beneficios con los excedentes para venderlos o trocarlos por aquellas producciones que no caben en nuestro espacio más próximo.
    Parece un sueño, tal vez una Utopía, pero puesto en la práctica se puede ver que es posible.
    Dejemos la profusión de declamaciones y pongamos manos a la obra y comprobaremos que hay una salida eficaz y honrosa.

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