Fotos: Furoshiki.
El Furoshiki es una técnica milenaria proveniente del Japón que en estos días se resignifica, pudiendo recibir cómodamente el tilde de “ecológica”.
Para conocer más sobre dicha técnica, hablamos con Romina Goransky, una entendida en el tema que dicta charlas, clases y seminarios sobre Furoshiki.
TuVerde: ¿De qué se trata la técnica Furoshiki?
Romina Goransky: El Furoshiki es una técnica tradicional japonesa que permite guardar, transportar y envolver todo tipo de objetos con un cuadrado de tela, reutilizándola luego para otros fines.
También se denomina Furoshiki a la pieza de tela que es utilizada. Su tamaño varía de 45 a 225 centímetros, en función del tamaño y la forma de los elementos a envolver. Están fabricadas con una gran variedad de tejidos como la seda, el algodón y las fibras sintéticas.
La palabra Furoshiki significa
furo: baño de vapor y
shiki: tela. Su origen se remonta al siglo catorce, al período Muromachi (1392-1573), cuando la gente, al acudir a los baños públicos de vapor, llevaba sus implementos de baño envueltos en un Furoshiki, desplegaba la tela en el suelo para cambiarse y guardaba la ropa de calle en su interior.
Luego del baño, volvían a desplegar la tela, haciendo las veces de alfombra, se vestían nuevamente y en el Furoshiki guardaban las prendas húmedas, transportándolas en él devuelta a sus casas.
TV: ¿Por qué te interesaste por esta técnica?
RG: Porque el Furoshiki es una técnica que permite satisfacer necesidades cotidianas mediante un modo sencillo, práctico, funcional, asequible, atractivo y ecológico.
Cuando uno regala algo envuelto en un Furoshiki, está regalando dos cosas, ya que el envoltorio es un segundo regalo para utilizarlo posteriormente como un pañuelo, mantel o como cartera o bolso para transportar efectos personales o las compras.
TV: ¿En qué sentido puede esta técnica ayudar a cuidar el medioambiente?
RG: El Furoshiki es una técnica muy versátil que permite envolver cualquier objeto independientemente de su forma y tamaño. Es mucho mejor utilizar una tela, que es resistente, reutilizable y multifunción, que las bolsas de supermercado o los papeles para envolver regalos, que indefectiblemente acaban en el tacho de basura.
Una característica importante del Furoshiki es que siempre se vuelve a utilizar, nunca se tira. De este modo, permite reducir el uso de materias primas para crear envases y disminuir el uso de envoltorios excesivos, contribuyendo así al ahorro de recursos y energía.
Hoy esta tradición vuelve a cobrar vigencia con la creciente concientización de la importancia del cuidado del medioambiente; ya que además de ser multiuso y eco- friendly, permite cumplir los principios de las tres erres: reducir los residuos, reutilizar y reciclar los recursos.
El propio Furoshiki simboliza un ciclo: la gente envuelve las cosas con un Furoshiki, ata los extremos de la tela, haciendo un nudo diferente dependiendo de lo que se vaya a envolver, pero una vez que el nudo se desata y la tela se extiende, la forma original del Furoshiki –un simple cuadrado de tela– regresa.
Algunas ideas en las que el Furoshiki se puede reutilizar son las siguientes:
- Para transportar los elementos de un picnic, y luego hacer las veces de lona o mantel.
- Se puede realizar un bolso con un lindo pañuelo, para llevarlo a una
fiesta.
- Llevar el cuadrado de tela doblado en la cartera, y en el momento de
realizar la compra, hacer un bolso para cargar la mercadería hasta nuestras casas.
TV: ¿Cualquier persona puede practicar Furoshiki?
RG: Es accesible a cualquier persona, de cualquier edad y su aprendizaje fácil: en una clase de dos horas se aprenden todas las opciones, ya sea para envolver como para realizar bolsos, carteras y mochilas, que son los usos posibles que se le da, una vez que uno recibió un Furoshiki como envoltorio de un regalo.
TV: ¿Vas a seguir dictando cursos sobre dicha técnica?
RG: Sí. Estoy trabajando en su difusión mediante charlas abiertas y cursos prácticos.
El próximo curso será el sábado 12 de marzo, de 11 a 13 hs, en
Vicente Fonda Club: Julián Alvarez 1886, Palermo.
El costo es de 100 pesos e incluye el Furoshiki con el que trabajaremos en la clase.
Para inscribirte en el curso o hacer cualquier tipo de consultas, podés escribir a
vicente.elabsurdo@gmail.com
Aprendiendo esta técnica, tendremos una herramienta más en nuestro camino verde. Tal vez sea más costoso usar permanentemente tela en lugar de papel, pero esta puede ser reutilizada cuantas veces se quiera y no genera basura, razones suficientes para intentar poner en práctica el Furoshiki.
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