Vieux souliers aux lacets, de Vincent Van Gogh
No acudí al Maggid para oír la Torá, sino para ver cómo se desata sus zapatos de fieltro y se los vuelve a atar, Rabino Leib.
Llegado cierto punto en el aprendizaje de un arte se hace necesario desprenderse de las muletillas y rituales para evolucionar a otro nivel. Para un observador desprevenido, eso puede parecer una pérdida de rumbo de parte del que ya alcanzó un grado de desarrollo considerable. Sin embargo, quien recorrió el mismo itinerario con disciplina inquebrantable a lo largo de días y años, si sabe exactamente a dónde quiere llegar, tiene la prerrogativa de practicar otro camino.
Los más inexpertos tendrán problemas para interpretar este aparente cambio de rumbo del avanzado, que en realidad simplemente modifica determinado orden de los factores que no altera el producto. Como suele comentar
DeRose,
la dificultad es la característica del iniciante en cualquier área. No pocas veces esa dificultad se traduce como visión nublada que desemboca en prejuicio: el principiante concluye, por falta de información, que el avanzado se toma licencias y se desvía de su camino.
Constituye una muestra de tolerancia y de amplitud el abarcar otras posibilidades para obtener los mismos resultados. Enriquecer la metodología refresca la rutina, vitalizándola. Dado que el nivel de desarrollo intuitivo del que acumula conocimiento durante años en un área no es despreciable, se puede poner un voto de confianza en sus decisiones. No obstante, los que se inician en un arte o técnica deberán utilizar por un tiempo suficiente las herramientas convencionales, aunque parezcan toscas y rudimentarias al lado de la riqueza de métodos del que ya tiene antigüedad en la materia.
Aludiendo al caso que abre este artículo, probablemente el simple acto de atarse y desatarse los zapatos sólo estará lleno de riqueza y significado, será realmente inspirador, después de años de estudio de las escrituras.
Cada semana, la instructora de Método DeRose Yael Barcesat comparte con los lectores de TuVerde pensamientos para poner en práctica y lograr una mejor calidad de vida. Como es costumbre, los invitamos a compartir pensamientos sobre estos textos abajo.
Ediciones anteriores de Calidad de vida en práctica:
En busca de las diferencias
Tres deseos
Teoría y práctica
Exquisito!Como siempre, muy bueno Yael
Total!!!! oss!!! yae besote
Muchas gracias Yael, esta nota me gusto especialmente.
Un mensaje sutil y poderoso. Quisiera estar dentro de esos zapatos.
Justo esta semana estuve pensando que un artista, antes de ser artista, debe dominar bien la técnica y sólo entonces podrá jugar con ellas para completar su obra.
Lindo texto.
Besos.