“Hug it Forward” construye escuelas de BOTELLAS en Latinoamérica

Como te contamos en otras oportunidades, las botellas usadas pueden servir de materia prima para construir nada menos que una vivienda. Así es como la iniciativa de "Hug it Forward" se encarga de crear edificios escolares con éstos y otros materiales que comunmente son considerados como basura. Esta organización sin fines de lucro trabaja para fomentar la educación y así es como ya han ayudado en la construcción de unas diez escuelas en América Latina. Se trata de un proyecto que involucra a todos dado que las comunidades deben comprometerse en recoger las botellas y el resto de los residuos para crear los "ladrillos ecológicos" que sirven como paredes de los nuevos establecimientos educativos. En este momento Hug ir Forward se encuentra realizando una nueva escuela en Las Mañanitas, Guatemala, lo que permite reutilizar unas 5 mil botellas de plástico y eliminar más de dos toneladas de basura. Las botellas se rellenan con bolsas plásticas y otros desperdicios, luego se atan con alambres y, finalmente, se revocan con cemento, lo que resulta necesario para que los edificios sean más seguros. Particularmente la escuela de Las Mañanitas tiene un techo de bambú, material amigable con el medioambiente. Todos pueden colaborar con esta interesante iniciativa ecológica y solidaria. Para ello deben acceder a la página de Hug it Forward y registrarte. Los patrocinadores donarán un dólar por cada "abrazo" registrado. Notas relacionadas: Una mujer rusa construye su casa con 5 mil botellas Bolivia: Casas de botellas para familias de bajos recursos

Greenpeace denuncia a las marcas que contaminan el Riachuelo

Aprovechando la realización del Buenos Aires Fashion Week (BAFWEEK), la semana pasada Greenpeace presentó este video en el que se denuncia la contaminación del Riachuelo por parte de empresas de indumentaria que se proveen de materias primas pertenecientes a curtiembres dispuestas en la cuenca. Según la ONG ambientalista, la demanda surge luego de una investigación conocida como "La contaminación viste a la moda", donde se demuestra la presencia de sustancias químicas peligrosas y contaminates en las curtiembres vinculadas a reconocidas marcas como Ricky Sarkany, Grimoldi y Prüne, entre otras. Esta denuncia se suma a la realizada semanas atrás sobre la contaminación de la cuenca por parte de proveedores de Adidas y Nike. A partir de los resultados arrojados por el estudio, la organización reclama a los líderes del sector del calzado que implementen políticas ambientales para comprometer a las curtiembres a reducir la contaminación. Según la coordinadora de la campaña, Consuelo Bilbao, "la responsabilidad de un productor no se limita a su uso como un bien de consumo. Las empresas que pretenden asumir la responsabilidad de sus productos deben considerar todo el ciclo de vida de los mismos. Las marcas líderes que se proveen de productos procedentes de los sectores contaminantes de la Cuenca del Riachuelo, deben tomar la iniciativa y aceptar la responsabilidad de los vertidos de sustancias peligrosas y contaminantes". En respuesta a esta campaña, el reconocido empresario del calzado Ricky Sarkany, se reunió con Greeanpeace para expresar su compromiso ambiental y no comprar más cuero de las curtiembres que contaminan. Si todos sus clientes exigieran una producción más limpia, los proveedores necesariamente deberían cambiar hacia un desarrollo más amigable con el ambiente. Como lo demuestra la campaña, los responsables son tanto los productores como los consumidores, por lo que el cambio depende de todos. Más campañas de Greenpeace: Greenpeace desafía a Adidas y a Nike para que eliminen sustancias tóxicas Campaña: Barbie, la muñeca más famosa, involucrada en la destrucción de selvas tropicales

Calidad de vida en práctica: Buenas sensaciones

Je t'aime, Robert Motherwell. Es de lo más normal querer llevar al colmo las buenas sensaciones, saturarlas, rendirse a la embriaguez de un momento para prolongar ese estado por más tiempo, en otros contextos, con otras compañías. No obstante, en vez de irradiar un estado agradable, eso puede ocasionar el rechazo de los que no se sintieron convocados a participar. La risa, por ejemplo, es un divisor de aguas: se siente uno parte o se queda completamente afuera. Ese poder antagónico de incluir y excluir a un tiempo lo tienen todas las emociones fuertes. Por ese motivo es un arte compartirlas sin suscitar la apatía o peor, la censura de los presentes. Hay una transición, que puede ser breve pero es imprescindible, entre un estado pasivo, apático, y una sensación intensa. Con la actitud de quien toma de la mano a alguien para invitarlo a dar un paseo, el más entusiasmado puede contagiar a otros; difícilmente lo logrará si intenta llevarlos a la rastra, y es más probable que cause la reacción opuesta. Tal vez sea éste uno de los motivos por los cuales tan frecuentemente se condena al prójimo: la dificultad de pasar a otro una vivencia personal, de prestarle por un instante los lentes a través de los que se aprecia cualquier hecho, que ciertamente tienen el poder de transformarlo. Hace falta instalar un filtro a fin de evaluar qué emociones merecen esparcirse entre los presentes y cuáles van a enrarecer el clima de la ocasión. Para eso, nada mejor que ejercitar la imaginación y vislumbrar el resultado antes de actuar. La tarea docente está en gran parte motivada por esa posibilidad de brindar a los demás un nuevo punto de vista. Y cuando es más noble, no busca que ellos confundan esos lentes con su propia mirada, sino simplemente ofrecer otra opción. Cada semana, la instructora de Método DeRose Yael Barcesat comparte con los lectores de TuVerde pensamientos para poner en práctica y lograr una mejor calidad de vida. Como es costumbre, los invitamos a compartir pensamientos sobre estos textos abajo. Ediciones anteriores de Calidad de vida en práctica: Docendo, Discitur La vida o la contemplación de la vida La nobleza de las herramientas rudimentarias

La Tele Verde: Si no viste Oceans, esta es tu oportunidad

En abril de 2010, y luego de más de ocho años de trabajo, se estrenaba la película documental Océanos (Oceans), dirigida por los franceses Jacques Perrin y Jacques Cluzaud. Para todos aquellos que no hayan tenido la oportunidad de verla, este viernes a las 21:00 (horario de Argentina), lo transmitirá el canal de televisión por cable Moviecity. Océanos explora, como su título lo indica, la cara menos conocida del planeta: los cinco océanos, enfatizando en la biología marina que en ellos habita y cómo ésta está siendo afectada por las actividades contaminantes y predatorias de los seres humanos. Gracias a las técnicas de filmación de última generación utilizadas, el televidente podrá disfrutar de un viaje que va desde los mares tropicales y los témpanos de hielo, hasta las profundidades del océano, donde prácticamente no llega la luz del sol y viven maravillosas criaturas pocas veces vistas. Además, y como dato de color, para su estreno en los Estados Unidos, las estrellas del canal Disney Channel Demi Lovato y Joe Jonas, grabaron un dueto musical, titulado Make A Wave (en español, "Crea una ola") Según explicó el portal Primerplanonews, Océanos forma parte de la trilogía Evento Blue, la serie de documentales que Moviecity estrena los viernes de agosto mostrando las distintas facetas del planeta. Earth, Oceans y The Cove muestran la vida de los animales, los misterios de los océanos y las cazas secretas de ciertas especies marinas. Así que ya sabés, si te gustan las películas documentales abocadas a la naturaleza, sintonizá Moviecity todos los viernes a la noche.

Lunes sin carne: Hoy, alubias con acelga

Foto: Faenas Camperas. Para este Lunes sin carne buscamos un plato que fuera súper nutritivo y llegamos a este guiso fácil de hacer y muy sabroso. Se trata de una combinación de alubias (porotos) con acelga. Con respecto al primer elemento, se puede utilizar porotos de soja, garbanzos y lentejas, entre otras posibilidades. La acelga ayudará a equilibrar el plato, aportando muchas fibras y vitaminas. Esperamos que disfrutes esta receta y ¡no te olvides que esperamos las tuyas!

Alubias con acelga

Ingredientes -Alubias, ¼ Kg. -Acelgas, un Kl. -Cebolla, una. -Dientes de ajo, cuatro. -Pimiento rojo, uno. -Cuadraditos de pan, 100 grs. -Sal y pimienta, a gusto. -Aceite, cantidad necesaria. Preparación -Remojar las alubias toda la noche anterior si fuera necesario (dependiendo del tipo de legumbre que se haya elegido), luego enjuagarlas y ponerlas a hervir. -Cambiar el agua una vez que se suelte el hervor, y dejar cocinar aproximadamente dos horas, controlando que siempre haya agua suficiente como para cubrirlas bien. -Mientras tanto, lavar las acelgas y cortarlas en pedacitos. -Incorporarlas al agua de las alubias cuando ya estén casi hechas (las acelgas deben cocinarse solo dos minutos), y apagar el fuego. -Freír la cebolla en aceite hasta que quede algo transparente, e incorporar el ajo machacado, el pan y los pimientos cortados en juliana. -Dejar freír por tres minutos revolviendo, e incorporar a la preparación de alubias y acelgas. -Condimentar a gusto con sal y pimienta. Esta receta fue publicada originalmente en la página Vegetomanía.

¡Peligro, agroquímicos!

En varias oportunidades alertamos sobre el uso de agroquímicos en Argentina, uno de los países más dependientes de estas sustancias tóxicas capaces de perjudicar no sólo al medioambiente sino que además a la salud de las personas. Los agrotóxicos más utilizados en el suelo nacional son el endosulfán y el glifosato, ambos destinados a numerosas plantaciones como es el caso de la soja. A pesar de existir algunos fallos contra estos productos y de haberse prohibido el endosulfán a partir del 2013, organizaciones ambientalistas exigen que dejen de utilizarse de manera inmediata debido al peligro que representan. En este post te contamos cuál es la situación de los agroquímicos y por qué urge revertir este modelo, insostenible a largo plazo. Con la incorporación de la soja trasngénica en la década de los noventa, el uso de agroquímicos como el glifosato se extendió rápidamente en el país debido a que el cultivo es dependiente de estas sustancias para reproducirse y generar rápidas ganancias. En este sentido, mientras que según las entidades rurales la presencia de herbicidas e insecticidas es fundamental para asegurar la productividad, el crecimiento y las mejoras en el sector, para los pueblos aledaños significa enfermedades, riesgos para la salud y deterioro ambiental. Las provincias más afectadas son Buenos Aires, Santiago del Estero, Chaco, Entre Ríos, Córdoba y Santa Fe, que se dedican a la actividad agrícola a través de estas sustancias tóxicas que son rociadas desde avionetas en zonas aledañas a los pueblos. Gracias a diferentes investigaciones, quedaron demostrados los daños toxicológicos en la población, que incluyen enfermedades como cáncer, malformaciones congénitas, alergias, daños pulmonares, problemas cardiovasculares y abortos espontáneos, entre otros. La contaminación no sólo afecta al aire sino que también a suelos, ríos y alimentos. A pesar de quedar demostrados estos gravísimos efectos, y de disponer de sentencias que limiten su uso, el glifosato y endosulfán todavía siguen siendo utilizados en el territorio nacional y poniendo en riesgo a miles de personas. El problema es que aquí entran varios intereses en juego, como son los de productores agrarios, los fabricantes y comercializantes del producto, y las asociaciones que los agrupan. En el medio de esta puja, quedan perjudicados los ciudadanos y el medioambiente al ser castigados por la contaminación.

Hace falta modificar la legislación

Respecto a las legislaciones, en Argentina existe una norma nacional que categoriza a los agroquímicos por su toxicidad. Es parte de un manual incluido como anexo en la Resolución 350 del año 1999, y que clasifica a las sustancias a través de una metodología conocida como DL50, que determina cuál es la cantidad de agroquímico que mata al 50 por ciento de una población de ratas expuestas al producto investigado durante un breve período. Cuanto menos producto se necesita para matar a las ratas, más peligroso es. Foto: Pepegraff El problema es que la clasificación tiene en cuenta los efectos a corto plazo y no aquellos causados por la exposición permanente hacia estos productos tóxicos. Así, resultaría "poco nocivo" el agroquímico capaz de generar otros daños o muerte por una exposición repetida en el tiempo, lo que sucede en las poblaciones que reciben de estas sustancias por años. Asimismo, esta normativa no contempla el uso de agroquímicos mezclados con otros productos, los que pueden ser aún más peligrosos. Conociendo sobre esta situación, los vecinos y organizaciones se movilizaron en muchas provincias y así lograron fallos que restringen la actividad. Un claro ejemplo se produjo en febrero pasado, cuando el Juzgado Civil, Comercial y Laboral 11 de Santa Fe dejó firme una sentencia que limitó su utilización en la localidad de San Jorge. Aquí se puntualizó en la existencia de la Ley General del Ambiente N° 25.675, aplicando el principio precautorio ante un perjuicio ambiental irremediable. Sin embargo todavía queda mucho por trabajar. Como ocurre en otras áreas, el conflicto generado por la puja de intereses hace que la justicia se vuelva lenta, y en muchos casos ineficiente. Resulta necesario revisar la legislación para modificar la metodología de categorización de los agroquímicos y prohibir aquellos productos que no sean evaluados en la totalidad de sus componentes, o que sean perjudiciales a largo plazo. Hace falta, entonces, transitar un largo recorrido hacia nuevas formas de producción sustentable, donde lo orgánico (alimentos cultivados sin químicos ni fertilizantes) cobre protagonismo. Como explicó a TuVerde el Ingeniero Eduardo Tilatti, coordinador de la iniciativa Pampa Orgánica, “para extender más la superficie orgánica extensiva falta implementar algunas tecnologías. Tenemos los conocimientos, tenemos la herramienta, sabemos que existe en el mundo pero hace falta traerla, probarla y demás. A eso se suma la exportación dado que si bien los productos orgánicos extensivos tienen una retención muy inferior respecto a la producción convencional (por ejemplo, la soja transgénica tiene un 35 por ciento y la orgánica un 9 por ciento), hace falta dar un mayo estímulo y no hacer tan complejo el proceso burocrático”. Se trata, entonces, de rever todo el modelo para comenzar a trabajar en una nueva forma de producción que no ponga más en juego la salud de las personas ni del medioambiente. Pensar a largo plazo y tener en cuenta lo que queda para las futuras generaciones es fundamental para no dilatar más esta tóxica e insostenible situación. Más sobre agroquímicos: Pampa Orgánica: Producción de alimentos con responsabilidad social y ambiental Argentina: Proyecto de ley busca prohibir el glifosato en Buenos Aires Argentina: Limitan el uso de agroquímicos en Chaco
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