Alejandro Garza, Actualidad (desde Monterrey, México)

Es licenciado en Estudios Internacionales por la Universidad de Monterrey. Obtuvo mención honorífica y excelencia en la disertación de tesis con el tema de “La seguridad internacional y el comercio ilícito: el caso de los diamantes del conflicto de Sierra Leona”. Cuando realizaba su tesis, leyó el libro de Diamantes Sangrientos: las piedras de la guerra. A partir de ahí comenzó a interesarse por el periodismo y eso le valió para que le publicaran un artículo en la revista electrónica Africa Axcan del Senado de la República de México, relacionado al tema de la tesis. Sus intereses están enfocados al desarrollo social, cultural. Asimismo, está sumamente interesado en desarrollarse como un periodista analítico y crítico. En sus tiempos libres gusta de leer, escuchar música, escribir e ir al cine. Así también está interesado en al fotografía. No le pregunten qué tipo de música le gusta, pues no sabría qué responder: escucha de todo. Pero si tuviera que elegir, se quedaría con el New Age.

Combate a la corrupción: Clave contra el cambio climático

Imagen: humanet.com.co De nada sirven los diferentes programas que puedan crearse para combatir el cambio climático si, al final, las personas, ya sea en su papel de funcionarios públicos o como simples ciudadanos, se corrompen. El profesor Jeroen Van Den Bergh, ganador del Premio Ambiente del Institut de Estudis Catalans (IEC), busca y fomenta la creación de una corte internacional contra el cambio climático. Él no está de acuerdo, e incluso se muestra escéptico sobre las iniciativas para luchar contra el calentamiento global, por lo que considera que se necesita la creación de un organismo que regule a las empresas, el consumo y a todos aquellos productores que utilizan la energía de manera ineficaz. Por otro lado, la lucha contra el cambio climático debe de ser fortalecida y más transparente con el fin de reducir el riesgo de corrupción, asegura la organización Transparencia Internacional (TI). En el informe “Corrupción Global: Cambio Climático” determinó que se necesita monitorear de manera más efectiva a los países que enfrentan un mayor impacto del calentamiento global, para que las políticas funcionen correctamente. De acuerdo a ranking, donde 0 es extremadamente corrupto y 10 es “muy íntegro”, ninguno de los 20 países “afectados por el cambio climático, especialmente en África y sur de Asia, logró una puntuación mayor a 3,5. "Donde fluyen nuevas cantidades de dinero a través de mercados y mecanismos nuevos, siempre existe el riesgo de corrupción", señaló el informe de TI. El riesgo de corrupción es alto debido a la complejidad y a la falta de experiencia con respecto a los temas relacionados con el calentamiento global y protección del medio ambiente. Y, al parecer, desafortunadamente, México no queda exento. Mientras que éste país es anfitrión para la negociación de un Fondo Verde para el Clima, no hay certeza sobre “si los créditos millonarios que ha recibido en los últimos años se aplicaron eficazmente para combatir el calentamiento global y sus manifestaciones”. Notas relacionadas: Negocios turbios pintados de verde

Hoy, lee un libro verde

El próximo 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro, promovido por la UNESCO desde 1996 para fomentar la lectura, la industria editorial y la protección y los derechos de la propiedad intelectual. Además, será un día conmemorativo para la ciudad de Buenos Aires, Argentina, dado que será nombrada Capital Mundial del Libro 2011. Y para estar ad hoc con el tema y el mundo literario decidimos aquí en TuVerde hacer una nota relacionada al tema de los libros y la ecología. ¿Existe una relación? La respuesta es sí. Por ejemplo, en España tres periodistas y una arquitecta fundaron Meninas Cartoneras, la primera editorial ecológica de España, donde adaptaron una tendencia que surgió en América del Sur con 30 editoriales cartoneras, las cuales tuvieron su origen en la ciudad de Buenos Aires en el 2001. En esta ciudad de Argentina existe Eloísa Cartonera, una cooperativa del barrio de la Boca. Aquí se fabrican libros con tapas de cartón, el cual se adquiere a través de los cartoneros que lo juntan en la calle. Los libros que aquí se producen están enfocados a la literatura latinoamericana. Sin duda, una labor muy noble para acercar a las personas, de todas las edades, a la lectura, pues hace que los libros sean accesibles y de bajo costo. Sin olvidar que la lectura es una actividad que debe de ser importante en nuestras vidas, pues de la misma se desarrolla nuestra capacidad de análisis y de crítica, que se traduce a otros ámbitos de nuestra vida. En México existe La Cartonera, en Cuernavaca, estado de Morelos. También está dedicada a la publicación de libros con portadas hechas de cartón recolectado en esta ciudad, caracterizada por un clima agradable a lo largo del año. A eso se le suma que cada portada es decorada por artistas que participan en los talleres y enriquecen al libro como un objeto con aún más riqueza cultural. Para terminar, te recomendamos algunos títulos que están relacionados con el tema de la ecología y el medio ambiente: - “366 días para reflexionar sobre nuestra tierra” (2003) de Yann Arthus-Bertrand - “El mundo sin nosotros” (2007) de Alan Weisman - “Guía Básica de la Sostenibilidad” (2008) de Brian Edwards - “1001 maneras de salvar el planeta: ideas practicas para curar y cambiar el mundo” (2008) de Joanna Yarrow - “100 gestos para salvar al mundo” (2009) de Johan Tell - “El hombre y el medio ambiente” (2010) de José Antonio Ruíz Díaz - “Los Caminos del Reciclaje” (2011) de Manuel Virginie - “La Ecuación del Medio Ambiente” (2011) de Alex Shimo-Barry Esperamos sean de tu interés y te decidas por comprar uno. Esta semana que viene hay que dedicarla a la lectura. Aunque es mejor si lo hacemos todo el año. Yo leo. Tú lees. Él lee. Ella lee. Nosotros leemos… ¡Todos leemos! Más sobre libros verdes: My Green City: Propuestas de arte y diseño verde en las ciudades (Fotos) ¡Por un mejor Planeta!: Guatemala se prepara para la Feria Internacional del libro 2010

Tengo nuevo celular… ¿Y el otro a dónde se fue?

Foto: Cellphones Sin duda la tecnología nos sorprende cada vez más con tantos artilugios y con diferentes funciones que facilitan la interconexión y la comunicación entre las personas. Pero, también es importante ponernos a reflexionar un punto interesante: ¿La usamos para mejorar la productividad la mayor parte del tiempo? ¿O sólo para perder parte del tiempo en la actualización de las redes sociales? A eso le sumamos que, en el caso de los celulares, la tecnología la tendemos a reemplazar aún cuando la vida útil de los aparatos es buena. Habrá personas que le den un mayor uso que otras, pero ¿Somos conscientes sobre cuál será el destino de estos aparatos que ya no usamos? Cuando cambiamos el celular, ¿Nos preocupamos realmente por el lugar a dónde irán a parar? ¿O sólo nos preocupamos por nuestro nuevo juguete? ¿A qué viene todo esto? La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) estima que en México se generan 411 toneladas de residuos electrónicos por día y que contienen elementos que son tóxicos para la salud. Por esta situación, el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) presentó una iniciativa de ley para reducir el impacto de los desechos electrónicos. Dicha iniciativa propone la creación del Programa Nacional para el Aprovechamiento Integral de los Residuos Electrónicos de Productos para promover la creación de Centros de Acopio. Con esto se busca otorgar equipos electrónicos a instituciones educativas y organizaciones sociales que contribuyan a reducir la brecha digital entre los sectores marginados que no tienen acceso a las tecnologías de la información y comunicación. Es importante que lo reflexionemos: ¿Damos el uso adecuado a la tecnología? ¿La usamos hasta que realmente su vida útil termina o la cambiamos por el “último grito de la moda”? Para que estas iniciativas realmente funcionen, nosotros como ciudadanos también debemos modificar nuestros hábitos de consumo. Es muy cómo decir: “que lo hagan otros”. Hay que tomar en cuenta que no podemos cambiar a los demás, y si queremos un cambio, primero se tiene que dar en cada uno de nosotros. Quizá algo sencillo que podamos hacer es, cuando cambiemos de celular, preguntar por el lugar adónde van a parar todos estos residuos. Si cada uno de nosotros hace esto, es decir, muestra conciencia colectiva, a lo mejor podremos evitar que se le den malos manejos a estos residuos electrónicos. La clave está en tener conciencia y buscar el cambio dentro de nosotros. Más sobre basura electrónica: Basura electrónica: Qué hacer con ella El problema de la basura electrónica en México Campaña de basura electrónica de Greenpeace: ¿Qué hacer con lo que ya no sirve?

Domingo ecológico

Imagen: infocursosbiom Dicen que para escribir uno no tiene que andar esperando los momentos ni el estado mental adecuado, pues así quizás uno nunca empiece a escribir. Bien dicen que el mejor momento para empezar algo es “ahora”. Pero siempre será bienvenida la inspiración para escribir o hacer cualquier otra cosa. Y la verdad es que las cosas se pusieron a modo para escribir la nota de hoy martes. Curiosamente estaba escuchando en mi lista de reproducción una canción que se llama “Canto Alla Vita” de Josh Groban & The Corrs, y también recordé que hay una canción de Sarah Brightman que se llama “Canto Della Terra”. Hay que celebrar la vida y hay que celebrar a la tierra. El caso es que en México ayer lunes fue día festivo, y quizás muchos lo aprovecharon para salir de vacaciones, ir a alguna playa o quizás nada más de compras. Otros fueron a ciudades de Estados Unidos para realizar las ya compulsivas compras. Los centros comerciales estaban llenos. Pero para los que se quedaron aquí en la ciudad para aprovechar la tranquilidad, gracias a los que se fueron a otro lado, pudieron aprovechar el domingo para aprender sobre el medio ambiente. Sobre todo los niños. La Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT) y Agua y Drenaje de Monterrey (AyD) organizaron un evento cuyo tema central era el medio ambiente. Instalaron diversos stands afuera del museo para que los niños participaran en diversas actividades relacionadas a la ecología. Entre las actividades didácticas se incluyeron una lotería y un memorama ambiental, así como también la posibilidad de pintar una maceta para colocar una planta. Quizás puedan considerar que las actividades sean simples y sin mucha ciencia, o quizás no hayan despertado el interés de muchas personas. Pero estoy seguro que a los niños algo se les queda. No olvidemos que, desafortunadamente, la televisión local está saturada de programación que tiene poco valor cultural, sobre todo para los niños. Por lo que siempre serán valiosos todos estos eventos cuya temática sea la ecología y aporten conocimientos que contribuyan al desarrollo de la sociedad. Ojalá que vengan cada día más eventos comos estos. Notas relacionadas: A punto de llegar la primavera, pero… México: Ciudadanos en acción por una mejor movilidad en bici México: Se mueve la caravana internacional por la ecología

A punto de llegar la primavera, pero…

Imagen: farm3.static.flickr.com Más que una nota sobre algún acontecimiento ecológico, quiero compartir con todos los lectores de TuVerde una reflexión, y a pesar de que en México ya está a punto de llegar la primavera, dicha reflexión no deja de ser un poco helada. Claro, esta nota no deja de ser informativa. Así que brevemente les presento lo que me hizo reflexionar. El Director de Ecología de Monterrey, Leonel Romero, anunció que durante las próximas semanas se iniciará la plantación de árboles nativos en la Plaza la Purísima, con el propósito de compensar la pérdida de algunos árboles después de las heladas temperaturas que se presentaron en semanas pasadas. Hasta ahí la nota, creo que no es necesario decir más. Un párrafo es suficiente para que nos pongamos a reflexionar lo siguiente. Si alguna vez han tenido la oportunidad de visitar la ciudad de Monterrey sabrán que se le conoce como la Ciudad de las Montañas; rodeada por el cerro de la Silla, la Sierra Madre Oriental, el cerro de Las Mitras, y otros pequeños cerros, como el Topo Chico. Es un deleite para la vista cuando amanece un cielo claro y despejado, con un sol radiante, ver todas estas montañas rodeando la ciudad. Amurallada de manera natural. Aunque ahora el paisaje es un poco desolador. Ni siquiera tengo que salir de mi casa; el árbol del jardín se “quemó”, afectado por la helada, el árbol del limones también se heló. Sentí tristeza cuando me acerqué al limón y tomé una de sus hojas. No tenía vida, estaba dura y con una facilidad se desprendió del árbol, y con esa misma facilidad se rompió la hoja. Nada más al salir de la casa, uno se encuentra con un parque, donde la mitad de los árboles se encuentran helados, y la otra mitad sigue viva, al igual que debe de ser la esperanza de todos nosotros en construir un mundo mejor. Por la misma calle del parque, que va de subida, se puede ver el cerro, con un color café triste, porque me hace pensar en cuánto tiempo volveré a ver ese cerro de color verde, como la esperanza. Y éste paisaje se repite en diversos puntos de la ciudad, ya sea en sus parques o en sus calles. No así generalizado, pero si en diversos puntos de la ciudad. Y la verdad es que todo esto me hizo reflexionar. Creo que todavía nos falta mucho para desarrollar todo nuestro potencial como seres humanos. Si, en teoría, somos la especie dominante, ¿qué estamos haciendo con el mundo? ¿por qué pareciera que más nos empeñamos en complicarnos la vida cuando deberíamos de usar nuestra inteligencia para facilitarla? ¿Por qué hay seres humanos que se empeñan en hacer daño al planeta? La cacería furtiva, y aún la permitida, el comercio ilegal de animales y plantas, la matanza cruel de focas, son algunos ejemplos. ¿Qué tienen estos seres humanos?¿Qué sienten?¿No les remueve en su interior matar de una manera cruel a un animal tan lleno de vida y alegría? Nos quejamos de la crueldad con la que seres humanos matan a otros seres humanos, pero la verdad, es que algunos no han aprendido a respetar todos los seres vivos que hay en el planeta, y que Dios, Alá, Gaia, o el dios en el que ustedes crean, ha decido compartir con nosotros, para hacer nuestras vidas más amenas y alegres. Pues, como dijo Gandhi: “Un país, una civilización, se puede juzgar por la forma en que trata a sus animales.” ¿Qué sería de un despertar sin el canto de los pájaros, sin los cariños de tu perro o de tu gato cuando te ve y se llena de alegría? Es la expresión viva de Dios. ¿Qué sería de una visita guiada mar adentro y no poder ver ballenas porque quizás ya estén extinguidas? Por más agresivos que puedan ser, no quisiera un mundo sin tiburones, leones, tigres, arañas, y demás seres pertenecientes a esta Tierra. Pareciera que nos empeñamos en hacer daño al planeta y no deberíamos. ¿Por qué? Porque la naturaleza puede hacerlo en un santiamén: heladas, huracanes, terremotos o un tsunami. Con un simple acto de la naturaleza pueden cambiar nuestras vidas para siempre. Bastante poderosa es la naturaleza como para que nosotros, como se dice, le añadamos más leña al fuego. Vemos represión y muerte, como en Libia por ejemplo. Represión contra las mujeres en Costa de Marfil. Tenemos que encontrar las formas para una mejor convivencia como seres humanos. ¿Qué estamos haciendo? Según una artículo de National Geographic, la población mundial estimada para el 2050 es de 10,000 millones de personas. Si no encontramos un mejor camino para nuestro desarrollo y crecimiento personal, ¿qué podemos esperar con más habitantes en el mundo?¿Dónde nacerán estas personas? ¿Bajo que condiciones? ¿Pobreza, desigualdad, formación y educación limitada, falta de recursos y de oportunidades? ¿Estamos pensando a largo plazo o a corto plazo? Si los que leen esto y no están casados y quieren hacerlo y formar una familia entonces con más razón deben de pensar a largo plazo. Porque, piénselo, si Dios nos presta vida, los jóvenes que lean esto van a llegar al 2050, entonces sus hijos vivirán en ese mundo. Si creen o no, si les interesa o no, las profecías mayas anuncian un cambio de conciencia para el 2012, ¿Llegará ese cambio? O, ¿Qué tiene que suceder para que se logre? Notas relacionadas: Se debe activar el pensamiento ecológico Alianzas Verdes para la lucha contra el cambio climático México: El costo de no atender el cambio climático

Se debe activar el pensamiento ecológico

Uno hubiera pensado que después de ver películas como ésta la conciencia ecológica en las personas tomaría más fuerza, pues la películas de entretenimiento están por doquier. Podría ser fácil pensar que el mensaje llegará a muchas audiencias y la conciencia colectiva cambiará. Pero, al parecer, las cosas no son así. Luk Warlop, de la Universidad Católica de Lovaina, y Gert Cornelissen, de la Universidad Pompeu Fabra, consideran que el marketing de la película no fue el adecuado. En su artículo “El comportamiento ecológico del día después de ver 'El día después de mañana'” sugieren que la manera en que se vendió la idea no fue la adecuada. Aquí en TuVerde, te presentamos el análisis que ellos hicieron. Primero hay que considerar la fuente. Estamos conscientes que una de las principales fuentes de información es la televisión, pero al mismo tiempo los televidentes o los aficionados al cine, consideran que las películas de Hollywood son sólo para entretenimiento y no la consideran como una fuente creíble de información. Incluso científicos de la NASA negaron haber sido asesores de la película por considerar los acontecimientos ocurridos en la misma como ridículos y haciéndola inverosímil. Esto, a su vez, tiene como resultado que los espectadores consideren exagerados los reclamos sobre el medio ambiente. En segundo lugar, se encuentra la manera que se entregó el mensaje de la película. Se hizo una apelación al miedo a través de efectos visuales extremos, y cuando esto sucede las personas tienden a minimizar el riesgo y las probabilidades de que eso suceda. Los productores, por otro lado, no ofrecen alternativas para evitar estos riesgos. Las apelaciones al miedo funcionan mejor cuando al público se le ofrecen alternativas. Un tercer factor que hay que considerar es el receptor. A las personas no siempre les gusta que les digan que hacer, y lograr un comportamiento pro ambiental no es tarea fácil, porque al señalar cuáles son las ventajas de tomar una actitud proactiva hacia al medio ambiente, también el receptor considerará las desventajas, haciendo que el interés personal sea prioritario sobre los demás.

Dejar de lado la pasividad

Lo que proponen los autores, a la hora de persuadir, es la activación de los pensamientos correctos. A pesar de que las personas se han hecho más conscientes del problema ambiental, esto no se traduce en mayores esfuerzos para el medio ambiente, debido que nuestras decisiones son parte de un proceso de comportamientos que son realizados de manera automática, sin mucho pensamiento consciente, y que al final conducen a un resultado. Como ejemplo, está el caso de una investigación donde se colocó una espejo encima de la papelera donde se mostró que el sólo hecho de verse reflejados en el espejo hace que las personas estén más atentos a sus rasgos internos. Es como si les recordaran quiénes son realmente. El resultado del experimento fue que se redujo el 50 por ciento de los desperdicios encontrados en el suelo. ¿Qué podemos aprender de esto? Está bien que usemos la televisión y las películas como puntos de referencias, pero no como verdades absolutas; si queremos encontrar respuestas tenemos que indagar de varias fuentes, pues es importante comprar puntos de vista y estudios. Por otro lado, aparte de presentar argumentos racionales a la hora de persuadir a la gente, es importante considerar la posibilidad de activar valores en el momento de la toma de decisiones. De nada sirve presentar argumentos racionales contra el medio ambiente si no se siembra un pequeño cambio en la persona. Y ese es uno de los problemas de la televisión, que las personas son pasivas; y para que realmente se puedan dar cambios en cada uno de nosotros, necesitamos ser activos. En pequeñas acciones si ustedes quiere, pero como bien dicen, una cosa lleva la otra; si ahora tomamos conciencia de ser ecológicos por lo menos en algo pequeño, quizás después lo seremos en algo más significativo. Notas relacionadas: Un cine sustentable, ¿Te has preguntado si existe? “Odyssey 2050″: Una película animada que alerta sobre el cambio climático 5 Wins y 5 fails del mensaje ambientalista de Avatar
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