Victoria Bembibre

Victoria Bembibre tiene 24 años, es comunicadora social y gusta de todo lo que tenga que ver con las palabras, los mensajes y los múltiples rumbos para hacerlos llegar a destino con éxito. Le interesan los libros, el cine, las cosas verdes y las alternativas para que el mundo dure más tiempo y sea más sustentable. Es admiradora de los medios sociales y de la capacidad que tienen de potenciar la inteligencia colectiva y la producción creativa. Pasa demasiado tiempo leyendo blogs y almacenando favoritos, y cuando tiene tiempo también es fanática de los dulces y de los gatos. Además de colaborar con TuVerde.com, tiene su propio blog, www.Idaea.com.ar.

La nota eco de la semana: inventan la máquina para convertir plástico en petróleo

por Victoria Bembibre, 27.08.2010 Actualidad
A primera vista el título es tanto sorprendente como desalentador: ¿para qué necesitamos más petróleo si es culpable de casi todo lo que contamina? Bueno, en realidad, la idea detrás de esta inesperada máquina es evitar la contaminación proveniente de las toneladas y toneladas de plástico desechadas como basura que se acumulan en torres y rellenos sanitarios (y océanos) en todo el mundo sin que se evite el desperdicio y la contaminación. En caso de intentar deshacernos de este plástico quemándolo, liberamos cantidades de dióxido de carbono a la atmósfera, contribuyendo al calentamiento global. Aquí entra Akinori Ito, CEO de la compañía japonesa Blest y hombre de una gran idea. Su visión es simple: si el plástico es petróleo deberíamos poder reconvertirlo. Así dio vida a la misteriosa máquina que brinda una solución segura, eficiente y ecológica para lidiar con el plástico. Según él, con la máquina no sólo se evita liberar dióxido de carbono, se lo ahorra, y además se genera conciencia sobre el problema de la basura. Con un kilogramo de plástico se consigue casi un litro de petróleo. Lo mejor de todo es que con la eficacia japonesa que conocemos Blest produce las máquinas para uso industrial u hogareño y ya hay 60 usándose en fábricas japonesas y otras siendo enviadas al resto del mundo. Fuente: MotherBoard ¿Qué opinan de la innovadora máquina? ¿Qué otras máquinas podríamos inventar para mejorar nuestra relación con el planeta?

La nota eco de la semana: El hombre que vive sin dinero

por Victoria Bembibre, 20.08.2010 Actualidad
Imágen: Zimbio Si estuviste en el reciente Green Film Fest y viste No Impact Man seguramente habrás pensado que eso era tomarse la ecología muy en serio. Colin Beavan, protagonista e ideólogo del film (y del libro), decide dejar de tener impacto ecológico en el planeta por un año, es decir, nada de comprar cosas nuevas, producir basura, usar energía eléctrica, comer carne y muchos otros etcéteras. Pero no contaban con Mark Boyle. Este muchacho de 31 años es "el hombre que vive sin dinero". En noviembre del 2008 Mark tomó una decisión: iba a dejar de usar dinero. Desde entonces, vive en una casa rodante que consiguió del proyecto Freecycle y se alimenta de productos orgánicos que él mismo cultiva en una granja en la que es voluntario en Bristol, Inglaterra. Tiene un horno a leña, produce electricidad para su laptop con un panel solar (que compró al principio de su travesía), su teléfono celular sólo puede recibir llamadas y es vegano. Su horizonte es la "libreconomía" o Freeconomy, que existe hoy como una comunidad online en donde las personas pueden intercambiar habilidades y posesiones. Pero por supuesto, no es que a Mark no le interese más el dinero, su libro "El hombre sin dinero: Un año de libreeconomía" ya está a la venta. Todo este concepto comenzó una noche en un bar discutiendo con un amigo acerca de los problemas del mundo: las industrias explotadoras, la destrucción ambiental, los testeos en animales, las guerras por los recursos. Para Boyle, todos esos problemas están vinculados al dinero. Y entonces, decidió dejar de usarlo. Vendió su casa, dejó su trabajo e hizo una lista de todo lo que tenía y cómo podía reemplazarlo. Por ejemplo, una mezcla de semillas en vez de pasta dental. Abandonó su iPod y los pájaros en los árboles se convirtieron en su nuevo reproductor de música. Todo le lleva más tiempo y esfuerzo pero aunque la idea original era emprender este desafío sólo por un año Boyle promete continuar: "Nunca fui más feliz o más saludable". ¿Podría cualquiera de nosotros también experimentar una vida sin dinero y con prácticamente cero impacto ecológico? ¿Qué perderíamos y qué ganaríamos? ¿Es posible empezar a diseñar una conciencia para la nueva humanidad verde? Fuente: Telegraph

Cobertura: Green Film Fest, empecemos a reverdecer

Captura de la película Home de Yann Arthus Bertrand. Aunque no duró un par de semanas, ni contó con varias sedes ni tampoco con un sinnúmero de títulos como el BAFICI (Festival Internacional de Cine Independiente de Buenos Aires), el Green Film Fest es sí, un naciente festival y nicho de cultura verde en una ciudad que hace tiempo está empujando por brotarse de esa gama de colores. Como uno de tantos eventos culturales y sociales que tocan todos los rincones de la Ciudad, como una gota más al vaso de alternativas verdes por momentos parecen dominio de unos pocos más vanguardistas, más activistas, más jóvenes, más inéditos en Buenos Aires, sea como fuere, el GFF ya es un hecho, o es historia. Cuatro días de películas, 10 títulos e interesante público después, aquí va nuestra cobertura de cómo estamos empezando a ver el verde en Argentina. No hay que decir que por ser verde, festival y cultural sea una iniciativa amateur: detrás de este singular evento había empresas como Natura, el Ministerio de Cultura de BA, la Embajada Británica, organizaciones como Greenpeace, tiendas como Jardín Orgánico y blogs como Sustentator. Y si bien la programación era moderada y las fechas circunspectas, la talla de los films corría detrás del valor simbólico, los premios y el prestigio internacional y la diversidad de temáticas, públicos y narrativas. En especial, junto con la relevancia de títulos instalados desde hace algún tiempo como Home o Food, Inc., se proyectaron otros todavía más nuevos y apenas mencionados por aquí como No Impact Man o Milking the Rhino. La selección fue impecable, aunque hacen falta muchas más inclusiones como para comprender el panorama ambiental, es una combinación justa y satisfactoria. Para el Green Film Fest el medio ambiente es la naturaleza y la relación del hombre con ella, el cambio climático y las iniciativas para contrarrestarlo, las travesías individuales de hombres y animales, lo inspirador y lo colectivo, la Tierra y todo lo que (no) sabemos acerca de ella. Las cuatro películas que asistimos a ver entre sábado y domingo fueron siempre a sala llena (sala única cedida por el Cinemark Palermo para el Festival) y el público que olía a juventud pensante, también mezcló participaciones estelares de niños y adultos mayores; el medio ambiente ya no ocupa sólo a la generación intermedia de los ágiles e independientes emprendedores, hay unos mirando hacia atrás y muchos mirando hacia adelante. En sí, como uno de los primeros acercamientos a lo fílmico y lo ambiental en nuestras calles el Green Film Fest fue muchísimo más de lo que podíamos pedir: inteligente, atractivo, emocional, movilizador. Pero quedan algunas inquietas demandas para siguientes ediciones: ¿podemos lograr que un evento de estas características se popularice y exceda el contenido ámbito de un festival de cuatro días en una sola sala de un cine al que el 95% de la gente asiste para ver películas pochocleras y narcisistas? ¿Es posible que un Festival de Cine Verde dispare el debate en torno de cada film, dé origen a grupos e iniciativas y deje de ser idea sola y exclusiva de una productora cultural sino que pase a ser de dominio colectivo? Ojalá que sí, porque desde ahora ya empezamos a reverdecer.

La nota eco de la semana: Hawking dice que para sobrevivir debemos abandonar la Tierra

por Victoria Bembibre, 13.08.2010 Actualidad
Foto por NASA Es cierto que el panorama respecto del calentamiento global y otros males ambientales que aquejan al planeta está lejos de aclararse o de tornarse optimista, pero la hipótesis de Stephen Hawking, un científico y divulgador prestigioso a nivel mundial, resulta un tanto chocante. ¿Será que las nuevas tendencias ambientales nos conducirán a pensar en un nuevo rumbo para la raza humana? "La humanidad no debería tener todos sus huevos en la misma canasta, o en un solo planeta", comentó Hawking en un foro online de expertos. "Nuestra única chance de supervivencia a largo plazo es no permanecer mirando hacia adentro al planeta Tierra, sino esparcirnos por el espacio", agregó. De acuerdo con sus teorías, en los años por venir la raza humana enfrentará muchos más problemas y eventos que amenacen su existencia. "Nuestra población y nuestro uso de los recursos limitados del planeta están creciendo exponencialmente, al mismo tiempo que nuestra habilidad técnica para transformar al medio ambiente para siempre". "Nuestro futuro está en el espacio". La noticia, tan sorprendente como desafiante, nos invita a pensar. ¿Llegó el momento de mirar hacia afuera y abandonar la idea de que la conquista espacial es absurda y pertenece a escenarios literarios de ciencia ficción? ¿O debemos primero resolver y entrenar nuestra conciencia verde e intentar evitar la auto-destrucción? Una hipótesis para un fin de semana intrigante. Fuente: Physorg.com

La nota eco de la semana: Los combustibles fósiles reciben 12 veces más subsidios que los renovables

por Victoria Bembibre, 06.08.2010 Actualidad
Foto por BikePortland.org Como si no fuera suficiente con el desastre ecológico del Golfo de México - uno de los más graves de la historia - y con las advertencias e informes que declaran que los Estados deben invertir mucho más dinero en energías renovables si queremos superar el escollo del calentamiento global, la noticia de la semana nos vuelve a decepcionar. Según un informe publicado por Bloomberg, los subsidios globales hacia los combustibles fósiles superan ampliamente aquellos que reciben energías limpias como la eólica, la solar y los biocombustibles. El último año los gobiernos invirtieron entre 43 y 46 billones de dólares en energías renovables a través de créditos impositivos, mejores precios y otras alternativas para abaratar los costos e impulsar el desarrollo de esta industria. Pero si ese monto de dinero sonaba alto y alentador, ¿cómo se explica el gasto de 557 billones de dólares que tienen detrás en inversiones las industrias fósiles? Michael Liebreich, Director Ejecutivo de New Energy Finance explica que el sector de energías limpias "pasa hambre" porque los grandes inversores creen que es una industria que sólo funciona con el apoyo gubernamental. Así, los subsidios para los combustibles como el petróleo son 10 veces más altos que los que reciben las nuevas energías. No es que los países con importantes economías se nieguen a aceptar energías más nuevas y más limpias: Estados Unidos, Alemania, Brasil y China están haciendo fuerza para conseguir que la energía de las cosechas, el viento y el sol les permitan reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero sin perder el abasto energético. El G20 se comprometió el mes pasado a suprimir gradualmente el uso de combustibles fósiles. ¿La fecha? No se fijó ninguna. Las conciencias se construyen de a un día por vez. En Alemania se destinaron 9.6 billones de dólares a energías renovables, que junto con toda la inversión europea sumaron 19.5 billones. En otros grandes Estados estas sumas también van en ascenso, pero están lejos de compararse con los miles de miles de verdes que cada año se llevan las industrias más sucias y más responsables por la contaminación y el calentamiento global del mundo. ¿Hasta cuándo seguiremos perdiendo la guerra contra el petróleo? ¿Qué opinás? Fuente: Bloomberg La yapa: infografía sobre el impacto energético de las lamparitas / infografía sobre cómo predecir el clima conociendo un poco mejor la naturaleza que nos rodea

La nota eco de la semana: El calentamiento global es innegable

por Victoria Bembibre, 30.07.2010 Actualidad
Por fin. Por si a alguien le quedaban dudas después de la catarata de reportes científicos, cumbres, congresos, debates, libros, películas y, en especial, eventos naturales de la vida real que no hacen más que probarnos que el clima del mundo está cambiando, ahora el gobierno de los Estados Unidos termina por admitirlo. "El calentamiento global es innegable y está ocurriendo rápido", afirma el reporte. El informe "State of the Climate" de la Administración Atmosférica y Océanica Nacional de Estados Unidos examina en profundidad 10 indicadores del clima y todos señalan un marcado calentamiento en las últimas tres décadas, siendo la última la más caliente de la cual se tenga registro. Entre los factores clave se cuenta por supuesto la temperatura del aire: con datos de más de 7.000 estaciones del clima en todo el mundo la conclusión es que hay una tendencia de calentamiento en alza. Los 10 indicadores principales incluyen: humedad, temperatura en la superficie de los mares, superficie de hielos en el mar, superficie de nieve, contenido cálido en los óceanos, superficie de glaciares, temperatura del aire en la atmósfera baja, nivel del mar, temperatura terrestre y temperatura en los océanos. Como era de preverse, algunos indicadores como las temperaturas suben y otros como la superficie del mar cubierta por hielo bajan. Además, hay más evidencia que sugiere que el 90% de los gases de efecto invernadero de los últimos 50 años fueron absorbidos por los océanos, recalentándolos. El agua se expande al calentarse y por eso esta absorción contribuye al incremento del nivel de los mares, además del derritimiento de los glaciares. Pero no hace falta estudiar mucha más evidencia científica para percibir que los últimos años han estado plagados de catástrofes naturales y sucesos inusuales con consecuencias devastadoras. Por ejemplo, en febrer del 2009 los incendios en Australia terminaron con la vida de 173 personas y destruyeron 3.500 edificios. Si bien este reporte no es parte de los informes oficiales del Panel Intergubernamental de Cambio Climático y muchos científicos consideran que estamos lejos de entender por completo el funcionamiento de la atmósfera y del planeta, las advertencias son terminantes. En diciembre del año pasado hubo una oportunidad en la COP15 (Conference of Parties) para lograr un acuerdo gubernamental respecto del cambio climático. Los resultados fueron tímidos y hasta desalentadores. Muchos países avanzan en pos de leyes y regulaciones más justas y relevantes para dar batalla, y sobre todo la ciudadanía del mundo se moviliza a diario como parte de organizaciones sociales e iniciativas individuales para encontrar el camino de la solución. Por ejemplo, este es el año de 10:10 (reducir en un 10% tu huella de carbono en el 2010). Mientras el mundo se sigue calentando, ¿cómo podemos poner nuestras ideas en ebullición para hacer una diferencia? Fuente: National Geographic
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