Diseño y arquitectura

Sillones reciclados: Arte y sustentabilidad en el hogar

El eco-diseño está creciendo alrededor del mundo y se plantean cada vez más propuestas novedosas. Los sofás son uno de los muebles preferidos por los diseñadores para exponer su creatividad y demostrar que con materiales que por lo general son considerados como basura se pueden lograr modelos súper atractivos para el hogar. En este post te mostramos algunas ideas tanto de sillas como de sillones que recorrieron el mundo gracias a su originalidad, logrando enseñar las bondades del reciclaje. Silla de madera reciclada, de Anders Johnsson y Petter Thorne. Sillón de botellas PET, de Pawel Grunert. Sillón de tubos de papel, de Manfred Kielnhofer Sillón de cartón corrugado, de Santiago Morahan. Silla con anillas de plástico que sujetan las latas de cerveza, de Adam Johnston. Sillón con CDs, de Belen Hermosa. Silla con tela reciclada, de Camilla. Más sobre eco-diseño: Greca, eco-diseño a partir de botones “Diseño cartonero”: Originalidad y utilidad con cartón corrugado Un concurso de manualidades te brinda ideas para reciclar en tu hogar

México: La UDEM inaugura el “Centro de SOStenibilidad”

Imagen: uk.ask.com “¿Y tú cómo contribuyes a mejorar el medio ambiente?” Se le podría preguntar a un estudiante. “Pues…la verdad no sé, yo estudié para Contador Público, y no tengo idea de estas cosas”, podría responder uno. “Entre tareas y trabajo, la verdad no tengo tiempo para pensar en esto”, podría responder otro. Pues ya no hay excusas. La Universidad de Monterrey (UDEM) ha acertado en abrir el Centro de Desarrollo SOStenible. Dicho centro, buscará estudiar las diferentes posibilidades para encontrar soluciones y combatir el impacto ambiental, como la reducción de CO2, asimismo se buscará impulsar una cultura de desarrollo social y económico a través de la implementación de proyectos sustentables que tengan un impacto en la comunidad. Así que no hay excusas para los estudiantes, ahora en su tiempo libre, entre clases, podrán contar con la oportunidad de participar, ya sea para conocer o involucrarse en proyectos sustentables. Lo que pretende el centro es lograr reunir los esfuerzos de todas las carreras para trabajar en un objetivo en común: convertirse en un espacio de carbono neutral. Así, sus líneas estratégicas están dirigidas a: - La protección del ambiente - La conservación de los recursos naturales - En la reducción de los gases de efecto invernadero - La investigación de tecnologías y practicas Con esto se busca reducir el dióxido de carbono de la atmósfera a través de actividades como reducir la utilización del automóvil, sembrar más árboles, evitar el uso de papel o elaborar composta con los desperdicios. Hortencia Ruiz de Salazar, directora del centro, comenta que "la sostenibilidad nos lleva a la paz, porque nos lleva a una equidad entre la gente que tiene demasiado y los que no tienen". No hay pretextos y esperemos que cada día se abran más centros como estos en cada universidad y, de ser posible, que en cada escuela por lo menos exista un módulo de información relacionado a temas ambientales. Es cierto, se necesita que la información sea facilitada y transparente. Pero también se necesita otra cosa: el compromiso de cada uno de nosotros. En cada persona, como seres únicos e irrepetibles, mora la posibilidad, por pequeña que sea, de contribuir en algo que reduzca el impacto ambiental. Notas relacionadas: El Banco Mundial reconoce programas de eficiencia energética en México México: Crean energía y luz a partir de residuos de café México: A fines de 2010 se inicará la construcción del Campus Biometrópolis

Finca Bellavista, comunidad sostenible en Costa Rica

Fotos: Inhabitat. Si alguna vez soñaste con poder bañarte en un río después de tu jornada, despertarte con el canto de los pájaros y vivir rodeado de la más pura naturaleza, Finca Bellavista puede hacer de este anhelo una realidad. Ubicada sobre el río Bellavista, en Costa Rica, esta finca es una verdadera comunidad de casas en los árboles que lleva poco más de dos años en funcionamiento. Rústicas y confortables son las casas de esta comunidad. En ella no hay carteles luminosos ni tráfico. Sólo naturaleza. Según se explica desde su página web, el pueblo más cercano de la finca está a 1.5 millas de ella, "tiene una escuela, una iglesia, una pulpería, una parada de buses, casas, y por supuesto una cancha de fútbol. Eso es todo. Sin Tiendas de souvenirs, sin mini malls, y sin bares". La finca posee un campamento principal en el que se estableció una comunidad completa con "una gran cocina, comedor, un salón al aire libre, Zona WI-FI, un rancho, y el baño de la casa". Además, ya están disponibles varias casas en los árboles para ser alquiladas. Mientras, varios dueños están en pleno proceso de construcción para instalarse en la finca. En Bellavista se ofrecen pilares para la construcción personalizada de casas modernas y sostenibles, presentándose como una interesantísima oportunidad para aquellos individuos interesados en el retorno a la naturaleza de vivir entre las copas de los árboles en un único ecosistema de bosque lluvioso. Su objetivo, según se informó desde el sitio Inhabitat, es lograr aplicar prácticas sostenibles de energía como la hidroeléctrica y solar. Asimismo, opera en la zona un centro de reciclaje y una zona ajardinada común para la comunidad. Las casas cuentan con un sistema de captura de lluvia para abastecer de agua a cada unidad. Sumado a ello, los desechos que se producen son tratados mediante biodigestores que los reutilizan para la generación de energía limpia. Por otro lado, la comunidad entera se compromete a promover la conservación de las especies y la naturaleza de la zona. ¿Podrías vivir de esta manera? Para aquellos que quieran experimentar de qué se trata vivir de esta manera, Finca Bellavista ofrece tarifas para estar y explorar la opción de vivir en ella. Para saber más sobre el proyecto podés escribir a info@fincabellavista.net. Más arquitectura sustentable: Brasil: Casa para una pareja, una manera amigable de vivir en la naturaleza. Argentina: Taller de construcción de casas de tierra en San Luis.

Proponen incluir algas en la fachada de edificios para luchar contra el cambio climático

Imagen: Red Arquitectura En varias oportunidades te contamos sobre los beneficios de instalar techos o murales verdes en las casas y edificios de la ciudad. Sin embargo, una insólita propuesta presentada por especialistas británicos permite pensar que incluir algas en las construcciones también puede resultar una excelente opción. Desde hace un tiempo estos organismos son utilizados para generar biocombustibles, con el beneficio de poder plantarlos en cualquier lugar sin demandar de tierras que podrían ser utilizadas para la producción de alimentos. Teniendo en cuenta esto, una increíble propuesta plantea la posibilidad de incluir algas en la fachada de los edificios. La idea, pensada desde la Institución de Ingenieros Mecánicos del Reino Unido, se generó a partir de la necesidad de reducir la emisión de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera. El mecanismo se lograría incorporando tubos integrados a los edificios, en donde crecerían las algas. Esto sería posible gracias a que una de sus particularidades es alimentarse de gases de efecto invernadero, logrando que muchas toneladas sean capturadas antes de causar el calentamiento global. Además, posteriormente las algas posibilitarían generar biocombustibles de manera limpia y poco perjudicial para el medio ambiente. Recordemos que para sustituir a los combustibles fósiles, muchas de las formas de producción alternativa utilizan la soja, el colza o el girasol, siendo su impacto menos perjudicial para el planeta pero con el saldo negativo de necesitar tierras productivas para su cultivo. Las algas, en cambio, pueden ser cultivadas en cualquier espacio, además de absorber gases contaminantes. Por más llamativo que parezca, la necesidad de una producción más sustentable está llevando a grandes cambios en las ciudades. ¿Se imaginan a los próximos edificios tapizados con algas? Quizás, en un futuro no muy lejano, esto sea una realidad. Notas relacionadas: Argentina: Buscan crear biodiesel con microalgas en la Patagonia México: construirán una fábrica de etanol a base de algas marinas Argentina: Avanzan estudios para elaborar comercialmente biodiesel con algas

Desafío “Vida a una tonelada”: Familia sueca deberá reducir su huella ecológica durante seis meses

Los Lindell, protagonistas del proyecto. Fotos: One Tonne Life Buscando demostrar que es posible incorporar hábitos más amigables con el ambiente sin dejar de vivir una vida normal, la familia sueca Lindell comenzó a participar del desafío "Vida a una tonelada". La propuesta consiste en que los cuatro integrantes se instalen en una casa ecológica ubicada en las afueras de Estocolmo por seis meses. Durante ese período, deberán demostrar si pueden vivir de manera más eficiente, reduciendo sus emisiones de dióxido de carbono (CO2) a una tonelada por persona al año, cuando lo habitual es entre seis y siete toneladas. Luego de que Hannah, una de las hijas del matrimonio, se anotara para el experimento, la familia fue seleccionada y hoy es parte de este desafío a través del cual podrán difundir formas de vida más ecológicas y concientizar sobre la necesidad de incorporar nuevos hábitos. Casa-eco donde vivirán los Lindell Mientras que el aislamiento y los paneles fotovoltaicos dispuestos en la construcción proveerán toda la energía del hogar y de su auto eléctrico, para calcular su huella de carbono también serán considerados aspectos como la alimentación, la vestimenta y los muebles. Esto implica que los Lindell deban prescindir de algunos lujos a los que estaban acostumbrados para vivir con lo necesario y no generar una contaminación que sobrepase sus objetivos. El novedoso e interesante proyecto surge de la propuesta de tres empresas: una relacionada con la construcción, otra con la energía y la última vinculada con la fabricación de automóviles. "Vida a una tonelada" quizás sirva de incentivo para demostrar que cada uno desde su hogar puede proponerse un desafío personal para comenzar a vivir cada vez más en armonía con el medio ambiente. Notas relacionadas: Editá tu vida: Un concurso para vivir con menos, ahorrar dinero y ser más felices Diez formas realmente efectivas de cortar tu huella de carbono Miradas desde afuera: Conciencia del Consumo

Lilypad: Un proyecto que supera la ficción

Fotos: Ihabitat. Hace poco más de dos años se estrenaba a nivel mundial la película Wall-e. Recordemos brevemente parte del argumento de la misma: mientras un ejército de Wall-es limpiaban el contaminado y estéril planeta Tierra, la humanidad se refugiaba en naves espaciales durante cinco años. Entre aquellas naves se destacaba Axioma, un crucero de lujo que proveía a los hombres de todo aquello que en apariencia necesitaban. Concientizar, divulgar y pensar sobre la forma en que el planeta está siendo afectado negativamente por las grandes industrias y los malos hábitos que por lo general se tienen a la hora de ahorrar recursos, es una manera de intentar evitar que algo similar a lo que la película de Disney plantea suceda. Sin embargo, hay personas que ya están pensando en posibles soluciones ante una catástrofe de magnitudes similares. Este es el caso de Vincent Callebaut, un arquitecto belga que creó el concepto de Lilypad, una ciudad totalmente autosuficiente diseñada para que allí puedan vivir los refugiados ambientales. A partir de la biomimética, es decir, la ciencia que estudia a la naturaleza como fuente de inspiración para resolver diversos problemas, Callebaut ideó este proyecto que fascina por un lado y atemoriza por el otro. La forma de Lilypad imita a la de un nenúfar, ya que sería una ciudad flotante en el océano que no produciría emisiones perjudiciales para el planeta. Lilypad no sólo produciría su propia energía utilizando inteligentemente la tecnología solar, eólica y la biomasa de las mareas, sino que también sería capaz de procesar CO2 a través de su piel de dióxido de titanio. Diseñada para albergar a unos 50.000 refugiados, esta ciudad flotante contaría, según indicó la página Inhabitat, con una laguna artificial y tres cordilleras, para imitar el verdadero hábitat del hombre. Afortunadamente, este proyecto no deja de reinar en el campo de las ideas futuristas. Más allá de lo interesante de la propuesta y de la atracción que siempre generan este tipo de conceptos, esperamos que nunca sea necesario tener que aplicar soluciones como las que propone Lilypad. Cuidar nuestro planeta, cada uno desde el lugar que le toca, es una manera de evitarlo. Más sobre ideas verdes y futuristas: Las 5 ciudades más ecológicas para el 2020. 6 Imágenes de un futuro verde y fantástico.