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Preparan un documental sobre el asesinato de campesinos en el Amazonas

Foto: elpaís.com Es conocido que la tala ilegal en el Amazonas afecta no sólo a la biodiversidad de la zona sino que también a las comunidades locales. Incluso, la puja entre varios sectores en virtud de esta problemática llevó a la muerte de cientos de activistas asesinados en conflictos por posesión de tierras y deforestación. Según datos de la Comisión Pastoral por la Tierra, en las últimas dos décadas murieron unos 1.150 locales y otros 125 se encuentran amenazados. Teniendo en cuenta esta situación, el periodista británico Tom Philips dirigirá un documental donde se relate el asesinato de un matrimonio de líderes campesinos, quienes murieron tiroteados en el estado brasileño de Pará el pasado mes de mayo. Los protagonistas de esta historia son José Claudio Ribeiro da Silva y María do Espíritu Santo da Silva, con cuyos crímenes se inició una serie de asesinatos que dejó un saldo de seis ecologistas y campesinos muertos en menos de un mes. José Claudio y María eran dirigentes del Consejo Nacional de Poblaciones Extractores del estado de Pará, desde donde luchaban contra la explotación de la zona, rica en maderas de alto valor comercial como la caoba. A pesar de las constantes amenazas, sufridas en un contexto de enfrentamientos entre leñadores, estancieros, agricultores y campesinos sin tierras, el matrimonio no contaba con protección policial por lo que el 24 de mayo pasado fue misteriosamente asesinado. Debe comprenderse que hay dos posiciones en puja en relación a la explotación del Amazonas: por un lado los pequeños productores y grupos ambientalistas, y por el otro aquellos de bajos recursos que respaldan cualquier proyecto sin importar su impacto ambiental. Mientras tanto, el gobierno brasileño afirmó estar trabajando en la seguridad en la zona por lo que creó un sistema de monitoreo regional. El documental, que comenzará a ser rodado por estos días, pretende ser un testimonio de estos crudos acontecimientos: el trabajo abordará la trayectoria de este matrimonio que se dedicaba a la extracción artesanal de la castaña en la reserva Nova Ipixuna, una región con múltiples conflictos entre hacendados y campesinos. Para ello, el director tiene planeado recoger el relato de sus familiares y movimientos sociales que acompañaron su lucha contra los madereros, relatando más tarde cómo se produjo su muerte. Por el momento, la tala en el Amazonas es un hecho que está lejos de ser solucionado. Sin dudas, este film servirá para difundir y generar conciencia sobre este tema tan complejo y dramático. Notas relacionadas: Brasil: Preocupante aumento de deforestación en la selva amazónica Estudio: La mitad del Amazonas podría dejar de existir en el 2050

Brasil: Preocupante aumento de deforestación en la selva amazónica

Foto: Absolut Brasil En el 2009 y en el 2010 las noticias sobre la situación del Amazonas fueron algo esperanzadoras: los estudios registraron una importante disminución de la deforestación respecto a años anteriores. Sin embargo, hace pocos días se dieron a conocer nuevas cifras que vuelven a poner en foco una de las mayores problemáticas medioambientales de la actualidad. Según datos divulgados por el gobierno de Brasil, en el período de agosto 2010/abril 2011 la tala en esta selva tropical aumentó un 27 por ciento respecto a los niveles registrados en el mismo período un año atrás. De acuerdo a BBC Mundo, entre marzo y abril del 2011 se destruyeron 593 kilómetros cuadrados de bosque, frente a los 103 que se registraron en los mismos meses del año anterior. La mayor parte de esta destrucción, que tiene como protagonista al estado de Mato Grosso, se produjo por la quema de bosques causada intencionalmente para el cultivo de soja y algodón. Esta situación estaría relacionada con el proyecto de nuevo Código forestal y Ley de tierras que se está discutiendo en el Congreso de Brasil. El código vigente, aprobado en 1934 y modificado en 1965, establece cuál es la cantidad de tierras que puede ser deforestada por cada agricultor, estableciendo la protección de un 80 por ciento de la vegetación forestal. La nueva iniciativa busca regularizar tierras de agricultores ilegales del Amazonas y otorgarles amnistías. Quienes defienden el cambio sostienen la necesidad de generar mayor actividad para asegurar el abastecimiento de alimentos, mientras que organizaciones ambientalistas y otros sectores de la sociedad afirman que esto se traducirá en un mayor impacto para los bosques, aumentando así la deforestación, la emisión de gases contaminantes y el calentamiento global. El gobierno brasilero anunció la creación de un ‘gabinete de crisis’ para investigar más sobre las causas de este crecimiento. En los últimos años se difundieron decenas de investigaciones respecto a la importancia de conservar el "pulmón verde" del planeta y el factor decisivo que cumple en la lucha contra el calentamiento global. Incluso en un contexto de desastres naturales y fenómenos climáticos extremos, aún parecemos no comprender la magnitud de esta problemática que se está haciendo tangible en cada rincón del mundo. Notas relacionadas: Brasil: Deforestación amazónica alcanza el menor registro en 21 años Brasil: Disminuye un 42% el consumo de madera de la Amazonía Estudio: La mitad del Amazonas podría dejar de existir en el 2050

Brasil: Sigue la lucha contra la represa amazónica de Belo Monte

Río Xingu, sobre el que se proyecta la represa. Foto: LeoFFreitas Hace unos meses te contamos sobre la controversial represa hidroeléctrica de Belo Monte, la tercera más grande del mundo, que se pretende construir en el corazón de la selva amazónica. El gobierno avaló su instalación sobre el río amazónico Xingu, considerando que su funcionamiento será vital para asegurar el suministro eléctrico en el país durante los próximos años. Sin embargo, organizaciones ambientalistas y comunidades locales alertan sobre el impacto ecológico, pudiendo desviar un 80 por ciento de las aguas del río y obligando a desplazar a varios de los pobladores. En este sentido, indígenas y campesinos emprendieron una lucha contra la iniciativa, entregando al gobierno un documento en el que se exponen más de 600 mil firmas en rechazo a la construcción. De no dar marcha atrás, en pocos días podrían empezar las obras y modificar sustancialmente el panorama ambiental y social que hoy caracteriza a la región. A pesar de que las autoridades insistan en que ya no queda nada por hacer y que la represa será realidad en un corto plazo, miles de pobladores siguen manifestándose para conservar la zona tal y como está en la actualidad. Si bien el gobierno insiste en los beneficios de la iniciativa por ser capaz de generar 11.233 megavatios de electricidad y de crear 18.700 empleos, lo cierto es que su construcción puede afectar en gran medida la biodiversidad de la zona y el estilo de vida de muchas comunidades. Como se explica en BBC Mundo, el problema radica en que proyecto contempla la inundación de un área de 506 mil kilómetros cuadrados, desplazando al menos 50 mil indígenas y campesinos. De acuerdo a Fiona Watson, dedicada a la defensa de pueblos indígenas, "la creación de empleos significará un enorme flujo migratorio a esta región, con nuevos pueblos y caminos que ejercerán una presión inmensa sobre los pueblos originarios". Además de esto, para concretar la construcción es necesario deforestar 238 hectáreas de bosques, cambiando por completo el panorama natural que hoy tiene el lugar. Por ahora, todavía se espera un informe de impacto ambiental para comenzar con las construcciones, por lo que de aprobarse las obras podrían ponerse en marcha en un corto plazo. Mientras el desarrollo tecnológico y científico sigue demostrando los beneficios de producir energía de manera amigable con el medio ambiente, proyectos como este significan un paso atrás respecto a la producción sustentable. Es hora de entender, de una vez por todas, el mensaje que día a día surge desde nuestro propio planeta: el desarrollo no puede ir de la mano de iniciativas que afecten al medio ambiente y a las personas que viven en él. Notas relacionadas: Brasil: James Cameron continúa su campaña en contra de la represa de Belo Monte Brasil construye controversial represa hidroeléctrica en el Amazonas, pide compensación ambiental

Científicos alertan que podrían extinguirse las lluvias en América del Sur

Foto: Alé Conocida como “el granero del mundo”, una de las particularidades de gran parte de América del Sur es la de ser un territorio propicio para la producción de alimentos y biocombustibles. Sin embargo, esta cualidad podría verse afectada por un problema que ya está dando sus primeros síntomas: la falta de lluvias. Según los científicos, este fenómeno se agravaría en gran parte en Brasil, Paraguay y el norte de Argentina, viéndose en peligro la producción agrícola y el abastecimiento de alimentos. Una de las principales causas que está llevando a esta situación es la deforestación en el Amazonas, pulmón verde del mundo en el que se encuentran los recursos para lograr las precipitaciones y que hoy está en constante amenaza por la actividad humana. Como lo explica a IPS Noticias el científico Antonio Nobre, del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales de Brasil (INPE), acabar con la deforestación es una obligación urgente por lo que la meta oficial para reducirla en un 80 por ciento para el 2020 no resulta apropiada ante esta situación. La relación de la escasez de lluvias con la deforestación se da en el sentido de que la floresta amazónica es la que permite reorientar los vientos húmedos que aseguran las precipitaciones. Los bosques, entonces, son capaces de humedecer los vientos incluso más que los océanos: un árbol puede evaporar 300 litros de agua por día. Además de la deforestación, otro de los factores de riego es la quema de pastizales dado que las partículas emitidas detienen esta función natural de producir vapores. Además, los incendios dejan al suelo vulnerable y propicio a sufrir nuevas quemas no intencionales que pueden destruir aún más los recursos de la zona. Las sequías en el Amazonas sufridas en el período 2005-2010 son un claro ejemplo de cómo se está agravando la situación. Recordemos que la deforestación también es la principal causa de la emisión de gases contaminantes a la atmósfera y, en consecuencia, del calentamiento global y el cambio climático que sufre nuestro planeta. Es hora de actuar y dejar de lado metas protocolares que hablan de “soluciones” a largo plazo y que no resultan funcionales a las necesidades actuales. Notas relacionadas: Brasil: Disminuye un 42% el consumo de madera de la Amazonía Estudio: La mitad del Amazonas podría dejar de existir en el 2050

Brasil: Debaten una ley que repercute sobre el futuro de la Amazonia

Foto: baralabia.es Desde 1965 rige en Brasil el Código Forestal, un marco normativo para limitar el uso del suelo por parte de agricultores y propietarios rurales. La reforma a este sistema fue aprobada hace pocos días en una comisión especial de Diputados, lo que enfrenta a empresarios de la agroindustria y a ambientalistas, considerándola éstos últimos como una iniciativa que contribuye al retroceso en la lucha contra la deforestación. Uno de los puntos más controversiales de la medida es la amnistía que pretende para las talas ilegales realizadas hasta el 2008, las que repercutieron en 40 millones de hectáreas y generaron más de 14 mil millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2). Además, el proyecto propone que cada estado de Brasil reduzca hasta en un 50 por ciento los límites definidos sobre áreas de preservación permanente (APP) que existen sobre ciertos bosques. Otra modificación que los ambientalistas consideran como grave es el hecho de las pequeñas propiedades serán eximidas de colaborar para preservar los grandes espacios. Debido a que los puntos que contiene la nueva ley representan un gran retroceso en el cuidado del pulmón verde del planeta, diferentes organizaciones ambientalistas manifestaron su preocupación al gobierno brasileño afirmando que si iniciativa prospera se retirará la protección a por lo menos 35 millones de bosques y se permitirá liberar casi 13 mil millones de toneladas de CO2 almacenados en la selva amazónica. Mientras que los detractores sostienen que de seguir con este proyecto se contribuirá a dañar al medio ambiente y así se dará lugar a mayores desastres naturales –como las intensas lluvias y consecuentes inundaciones que afectaron hace pocos días a los estados de Alagoas y Pernambuco-, quienes defienden la medida alegan que es importante su concreción para poder trabajar en la producción de alimentos. De acuerdo a Bionero, el diputado autor de la reforma, Aldo Rebelo, sostiene que se trata de "una adaptación de la ley a las posibilidades de que sea cumplida, para que podamos regularizar el campo". En el mismo sentido se manifestó la senadora Katia Abreu, "si cumpliéramos las exigencias del actual Código, estaríamos importando arroz de China, que no tiene un palmo de áreas protegidas (…) Los agricultores de Brasil, un gigante exportador de alimentos, necesitan mucha más tierras”. En una zona donde se produce el 20 por ciento de las emisiones globales de CO2, es fundamental trabajar en reglamentaciones tendientes a proteger el área, como así también realizar efectivas sanciones a quienes no cumplan con las medidas. Dados sus recursos, la Amazonía es un lugar donde la industria maderera, la agropecuaria y la minería ilegal han devastado miles de kilómetros. No obstante, con el aumento de las regulaciones, en los últimos años las cifras de deforestación se redujeron en un amplio porcentaje. Es fundamental seguir por ese camino y no entrar en retroceso con medidas que protejan a empresarios y dejen sin resguardo a una de las zonas con mayor vegetación del planeta. Notas relacionadas: Estudio: La mitad del Amazonas podría dejar de existir en el 2050 Brasil: Queman el Amazonas intencionalmente para estudiar emisiones de carbono Brasil: Deforestación amazónica alcanza el menor registro en 21 años

Brasil: Disminuye un 42% el consumo de madera de la Amazonía

Foto: adn.es En los últimos cinco años la industria de madera del país redujo el consumo de este material proveniente de la Amazonía de 24,5 millones de metros cúbicos a 14,2 millones que se registraron en el 2009. Estos datos fueron divulgados luego de un estudio realizado por el Ministerio de Medio Ambiente, dónde las cifras demuestran menores niveles de tala destinada a la industria inmobiliaria. Esta novedad se suma a la reducción de la tasa de deforestación en el 2009, registrando un 48 por ciento menos que en el año anterior. El aumento de controles públicos, la sustitución de esta materia prima por otros materiales y la crisis económica mundial serían las principales causas de esta situación, favorable para la protección de una de las áreas con mayor biodiversidad del mundo. Según el documento, la utilización del PVC, aluminio y aglomerados en la industria mobiliaria han ayudado a reducir los niveles de tala producida en busca de madera. Como se explica desde Efe Verde, en gran parte esto se dio por los controles ejercidos desde el 2005 a cargo de autoridades brasileñas, quienes lograron poner cierto freno a la deforestación ilegal. Además, la crisis económica de los años 2008 y 2009 tuvo incidencia en las exportaciones, las que disminuyeron sustancialmente en el último período. Así, de un 36 por ciento exportado en 2004 se pasó a un 21 por ciento en 2009. A pesar de que el documento haya presentado cifras positivas en relación con años anteriores, lo cierto es que la Amazonía, y la enorme biodiversidad que contiene, siguen en riesgo a causa de la actividad humana que se ha ido extendiendo en la zona. Incluso, como te contamos hace algunas semanas, un informe del Instituto Nacional de Investigación Espacial alertó que si no se la protege de manera más estricta, la Amazonía podría reducirse en un 50 por ciento en el transcurso de los próximos 40 años. Respeto al 2010, datos oficiales informan que en los primeros cuatro meses la región perdió 260 kilómetros cuadrados de vegetación. Así, la tala sigue siendo la principal fuente de emisión de dióxido de carbono (CO2) en el país. En este sentido, urge concretar las medidas presentadas por el gobierno que pretenden disminuir en un 80 por ciento la deforestación para el 2020. Si bien estas noticias son algo alentadoras, todavía queda mucho trabajo por delante para preservar a uno de los pulmones más importantes de nuestro planeta. Notas relacionadas: Estudio: La mitad del Amazonas podría dejar de existir en el 2050 Brasil: Expansión urbana en la Amazonía Brasil: El ecosistema del Pantanal está perdiendo su masa forestal
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