deforestacion

Informe: La tala ilegal disminuyó un 22% en los últimos años

Foto: kalipedia Una de las grandes preocupaciones en relación con el medio ambiente es la tala ilegal que se registra desde hace años a nivel global. Ésta no sólo produce el deterioro de importantes bosques y selvas sino que además conlleva un impacto negativo para el entorno y las comunidades que se desarrollan en él. Si bien resolver esta situación aún es una deuda pendiente y consituye uno de los mayores problemas ambientales de nuestro tiempo, un nuevo informe presentado la semana pasada por la Chatham House indica que desde el 2002 disminuyó un 22 por ciento la producción ilegal de madera en todo el mundo. "Tala ilegal y comercio afín: Indicadores de la respuesta global", es un estudio que analiza todas las etapas de producción y procesamiento hasta el consumo, teniendo en cuenta los registros de cada país. Como resultado se obtuvo que la tala ilegal cayó de manera considerable en algunas de las principales naciones productoras: 50 por ciento en Camerún, entre 50 y 75 por ciento en la Amazonia brasileña y 75 por ciento en Indonesia. Como se explica desde IPS, esa disminución significa que se evitó la degradación de 17 millones de hectáreas y la liberación de 14 mil millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2) a la atmósfera. Esto representa un importante aporte, más si se considera que las emisiones causadas por deforestación son principales responsables del calentamiento global que hoy afecta al planeta. Siguiendo con el estudio, se indica que la industria maderera el año pasado contribuyó a la degradación de más de cinco millones de hectáreas de selva en el mundo, liberando más de 3 mil millones de toneladas de dióxido de carbono. Por lo tanto, si bien existen mejorías lo concreto es que todavía queda mucho por trabajar para resolver el problema. La responsabilidad no recae sólo en quien produce sino que también en quien consume. En este sentido, se espera que países como China y Japón (principales importadores y exportadores de madera ilegal) adopten medidas tendientes a legalizar la situación y resguardar así a los bosques y selvas del mundo. Notas relacionadas: Brasil: Disminuye un 42% el consumo de madera de la Amazonía Brasil: El ecosistema del Pantanal está perdiendo su masa forestal Argentina: Salta encabeza la lista de deforestación en el país

Brasil: Debaten una ley que repercute sobre el futuro de la Amazonia

Foto: baralabia.es Desde 1965 rige en Brasil el Código Forestal, un marco normativo para limitar el uso del suelo por parte de agricultores y propietarios rurales. La reforma a este sistema fue aprobada hace pocos días en una comisión especial de Diputados, lo que enfrenta a empresarios de la agroindustria y a ambientalistas, considerándola éstos últimos como una iniciativa que contribuye al retroceso en la lucha contra la deforestación. Uno de los puntos más controversiales de la medida es la amnistía que pretende para las talas ilegales realizadas hasta el 2008, las que repercutieron en 40 millones de hectáreas y generaron más de 14 mil millones de toneladas de dióxido de carbono (CO2). Además, el proyecto propone que cada estado de Brasil reduzca hasta en un 50 por ciento los límites definidos sobre áreas de preservación permanente (APP) que existen sobre ciertos bosques. Otra modificación que los ambientalistas consideran como grave es el hecho de las pequeñas propiedades serán eximidas de colaborar para preservar los grandes espacios. Debido a que los puntos que contiene la nueva ley representan un gran retroceso en el cuidado del pulmón verde del planeta, diferentes organizaciones ambientalistas manifestaron su preocupación al gobierno brasileño afirmando que si iniciativa prospera se retirará la protección a por lo menos 35 millones de bosques y se permitirá liberar casi 13 mil millones de toneladas de CO2 almacenados en la selva amazónica. Mientras que los detractores sostienen que de seguir con este proyecto se contribuirá a dañar al medio ambiente y así se dará lugar a mayores desastres naturales –como las intensas lluvias y consecuentes inundaciones que afectaron hace pocos días a los estados de Alagoas y Pernambuco-, quienes defienden la medida alegan que es importante su concreción para poder trabajar en la producción de alimentos. De acuerdo a Bionero, el diputado autor de la reforma, Aldo Rebelo, sostiene que se trata de "una adaptación de la ley a las posibilidades de que sea cumplida, para que podamos regularizar el campo". En el mismo sentido se manifestó la senadora Katia Abreu, "si cumpliéramos las exigencias del actual Código, estaríamos importando arroz de China, que no tiene un palmo de áreas protegidas (…) Los agricultores de Brasil, un gigante exportador de alimentos, necesitan mucha más tierras”. En una zona donde se produce el 20 por ciento de las emisiones globales de CO2, es fundamental trabajar en reglamentaciones tendientes a proteger el área, como así también realizar efectivas sanciones a quienes no cumplan con las medidas. Dados sus recursos, la Amazonía es un lugar donde la industria maderera, la agropecuaria y la minería ilegal han devastado miles de kilómetros. No obstante, con el aumento de las regulaciones, en los últimos años las cifras de deforestación se redujeron en un amplio porcentaje. Es fundamental seguir por ese camino y no entrar en retroceso con medidas que protejan a empresarios y dejen sin resguardo a una de las zonas con mayor vegetación del planeta. Notas relacionadas: Estudio: La mitad del Amazonas podría dejar de existir en el 2050 Brasil: Queman el Amazonas intencionalmente para estudiar emisiones de carbono Brasil: Deforestación amazónica alcanza el menor registro en 21 años

La nota eco de la semana: KFC usa bosques en peligro para sus envases

por Victoria Bembibre, 02.07.2010 Actualidad
La famosa y controversial marca de comida rápida que vende pollo frito en grandes baldes es puesta otra vez en el ojo de la tormenta verde debido a los materiales con los que produce sus envases. De acuerdo con una de las notas más populares de la semana por fuente de activistas de Dogwood Alliance, un buen porcentaje de los baldes que sirven de contenedor para las montañas de frituras que consumen los estadounidenses a diario provienen de árboles del Pantano Verde en Carolina del Norte. De acuerdo con los especialistas botánicos, esta región tiene condiciones únicas, plantas y flores inusuales y es el centro de un rico ecosistema forestal. Existen allí más 400 especies de plantas vasculares y por supuesto brinda hábitat a animales como osos y castores. También es uno de los pocos lugares en el mundo en donde pueden encontrarse plantas carnívoras. Pero las denuncias respecto de la destrucción de los bosques no parece importar a los ejecutivos de KFC que enviaron una misiva genérica indicando que les interesa mucho el medio ambiente y que su compromiso con él es un proceso sostenido y en crecimiento. A pesar de que los activistas se acercaron a KFC para obtener respuestas y soluciones, al menos a largo plazo, de cómo reemplazar los envases que estaban contribuyendo a dañar un lugar tan especial, la empresa - parte de un enorme conglomerado de comidas rápidas - se muestra evasiva. La única información extendida tuvo que ver con el hecho de que, según KFC, 30% del material de cada balde está hecho de reciclados y que en el futuro el 90% de sus empaques estarán certificados como sustentables, pero aún no indican cómo lo lograrán. Consumidores y activistas demandan un "sello verde" para los productos que estén manufacturados de una forma sustentable, pero esto aún parece lejos de ocurrir. ¿Qué piensan de los productos que consumimos a diario? ¿Cómo podemos asegurarnos con las herramientas que tenemos de no dañar al medio ambiente con nuestras compras? Una yapa: lo que podemos aprender de nuestros abuelos para ser más verdes

Brasil: Disminuye un 42% el consumo de madera de la Amazonía

Foto: adn.es En los últimos cinco años la industria de madera del país redujo el consumo de este material proveniente de la Amazonía de 24,5 millones de metros cúbicos a 14,2 millones que se registraron en el 2009. Estos datos fueron divulgados luego de un estudio realizado por el Ministerio de Medio Ambiente, dónde las cifras demuestran menores niveles de tala destinada a la industria inmobiliaria. Esta novedad se suma a la reducción de la tasa de deforestación en el 2009, registrando un 48 por ciento menos que en el año anterior. El aumento de controles públicos, la sustitución de esta materia prima por otros materiales y la crisis económica mundial serían las principales causas de esta situación, favorable para la protección de una de las áreas con mayor biodiversidad del mundo. Según el documento, la utilización del PVC, aluminio y aglomerados en la industria mobiliaria han ayudado a reducir los niveles de tala producida en busca de madera. Como se explica desde Efe Verde, en gran parte esto se dio por los controles ejercidos desde el 2005 a cargo de autoridades brasileñas, quienes lograron poner cierto freno a la deforestación ilegal. Además, la crisis económica de los años 2008 y 2009 tuvo incidencia en las exportaciones, las que disminuyeron sustancialmente en el último período. Así, de un 36 por ciento exportado en 2004 se pasó a un 21 por ciento en 2009. A pesar de que el documento haya presentado cifras positivas en relación con años anteriores, lo cierto es que la Amazonía, y la enorme biodiversidad que contiene, siguen en riesgo a causa de la actividad humana que se ha ido extendiendo en la zona. Incluso, como te contamos hace algunas semanas, un informe del Instituto Nacional de Investigación Espacial alertó que si no se la protege de manera más estricta, la Amazonía podría reducirse en un 50 por ciento en el transcurso de los próximos 40 años. Respeto al 2010, datos oficiales informan que en los primeros cuatro meses la región perdió 260 kilómetros cuadrados de vegetación. Así, la tala sigue siendo la principal fuente de emisión de dióxido de carbono (CO2) en el país. En este sentido, urge concretar las medidas presentadas por el gobierno que pretenden disminuir en un 80 por ciento la deforestación para el 2020. Si bien estas noticias son algo alentadoras, todavía queda mucho trabajo por delante para preservar a uno de los pulmones más importantes de nuestro planeta. Notas relacionadas: Estudio: La mitad del Amazonas podría dejar de existir en el 2050 Brasil: Expansión urbana en la Amazonía Brasil: El ecosistema del Pantanal está perdiendo su masa forestal

Brasil: El ecosistema del Pantanal está perdiendo su masa forestal

Foto: National Geographic El ecosistema del Pantanal, que se extiende por los estados brasileños de Mato Grosso y Mato Grosso do Sul, representa el humedal más grande del mundo y alberga una importante biodiversidad de flora y fauna. Sin embargo, como ocurre con la mayoría de estos reservorios naturales, en los últimos años la zona se ha visto afectada por una creciente tasa de deforestación. Según se informó desde el Ministerio de Medio Ambiente, el ecosistema perdió 4.279 kilómetros de área vegetal entre 2002 y 2008, lo que representa un 2,82 por ciento de su superficie total (la que abarca 151.313 kilómetros cuadrados). Estas cifras, obtenidas a través de la vigilancia satelital que se realiza sobre el Pantanal, permiten sostener que su grado de deforestación es más intenso que el de la Amazonia, la cual durante el mismo período perdió el 2,54 por ciento de bosque. Además, esta área registró una disminución en la tasa de deforestación del 48 por ciento entre agosto de 2009 y abril de este año respecto a los mismos meses del período anterior. En el Pantanal, la tasa de deforestación anual alcanza los 713 kilómetros cuadrados, lo que en gran parte es consecuencia de la producción de carbón de origen vegetal para el abastecimiento de la industria siderúrgica y la extensión de áreas para pastos. La soja constituye la mayor amenza para la región, que como alertó en el 2006 la ONG Conservation Internationale podría producir que toda la vegetación desapareciera en 45 años. Si bien todavía no se dieron a conocer propuestas concretas, fundamentales para preservar el Pantanal y su biodiversidad, autoridades del Instituto Brasileño del Medio Ambiente (Ibama) aseguraron que este año se pondrán en marcha operaciones contra la deforestación en las áreas más afectadas. Notas relacionadas: Brasil: Expansión urbana en la Amazonía Estudio: La mitad del Amazonas podría dejar de existir en el 2050 Brasil construye controversial represa hidroeléctrica en el Amazonas, pide compensación ambiental

Nuevo plan para reducir emisiones en Centroamérica

Vegetación en Bosque Nuboso, Costa Rica. Foto: Flickr. Se trata del Programa de Reducción de Emisiones de la Deforestación y Degradación de Bosques (REDD), una iniciativa implementada en varios lugares del mundo y que ahora será desarrollada en Centroamérica para proteger los bosques y disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) que provocan contaminación y aceleran el cambio climático. El plan se pondrá en ejecución hasta el 2015 y los protagonistas serán Belice, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y República Dominicana, todos ellos integrantes de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD). La realización de este programa, que se concretará en septiembre de este año, será posible gracias a un financiamiento de 12 millones de euros brindado por la Cooperación Técnica Alemana (GTZ). Lo que se pretende es generar acciones que permitan mitigar el cambio en Centroamérica, una región caracterizada por importantes recursos forestales. Esto se hará, en parte, conformando mecanismos de compensación sostenibles para reducir la emisión de gases contaminantes a la atmósfera, algo de lo que en gran medida es responsable la deforestación y la degradación forestal. La iniciativa, que fue presentada durante esta semana, está a cargo de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD), órgano ambiental del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) y la Cooperación Técnica Alemana ya mencionada. Notas relacionadas: Argentina: Fondos internacionales para evitar emisiones provenientes de la deforestación La ONU propone conservar los ecosistemas marinos para reducir emisiones CFM 2009: Conclusiones del Foro de Bosques y Cambio climático
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